La I+D+i española no levanta cabeza

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El número de patentes solicitadas es la mitad de las pedidas por la china Huawei

JOSÉ A. GONZÁLEZMadrid

En 2017, el registro de patentes cayó un 20%, en 2016, un 2% y en los años anteriores la resta fue del 5%. Una caída que se ha acentuado este pasado 2018, cuando, según la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM), se solicitaron un total de 1.576 Patentes Nacionales, 710 menos que en 2017 y 1.273 menos que en 2016, lo que supone un descenso del 31,06%.

La salud de la I+D+i española sigue mostrando signos de preocupación al sumar por décimo año consecutivo una caída en la petición de este tipo de solicitudes. «Para hacernos una idea de la situación de España en este capítulo, cabe recordar que el país con mayor número de solicitudes de patente en el mundo, China, maneja unas cifras que superaron el millón trescientos mil en 2017 y una sola empresa como Huawei protegió su tecnología mediante más de 4.000 patentes ese mismo año», señala Patricia Ramos, directora de patentes de Pons IP.

En los datos proporcionados por la OEPM solo Asturias muestra unas cifras positivas con respecto a 2017. En las oficinas del Principado se registraron 33 solicitudes, lo que supone un ascenso del 43,5% con respecto a los doce meses anteriores. El año pasado, las regiones con saldo positivo fueron cinco, a pesar de registrar un año más un descenso: La Rioja, Baleares, Navarra, Aragón y Castilla-León. 

Por su parte, las comunidades que menos han sufrido la caída en solicitud de Patentes Nacionales son Madrid y Aragón, pero aun así los índices de descenso son relativamente altos, bastante más que los de años anteriores, que se situaban entre el 20% y el 5%. «Estos datos posicionan de nuevo a España en un puesto reservado a países no innovadores o no tendentes al desarrollo tecnológico, que no es real si se miden otros parámetros», añade Ramos.

El pasado ejercicio se completó el primer año natural con la nueva Ley de Patentes que entró en vigor en 2017, «una de las razones por las que a priori, la tendencia al alza en el resto del mundo no se acompasaba con la española», señala la directora de patentes de Pons IP.

Uno de los objetivos del cambio de normativa era modernizar la legislación, adaptarla al contexto actual y al ámbito internacional, erradicar la dispersión normativa que afectaba al trámite de las patentes, modelos de utilidad y certificados complementarios de protección (CCPs), además de reducir y agilizar la carga administrativa. «Sin embargo, no se puede culpar a este entorno legislativo de la escasa percepción de nuestras empresas innovadoras y nuestros inventores en la importancia de protección de sus invenciones por medio de las patentes y otros registros de propiedad industrial», puntualiza Ramos.

La nueva Ley de Patentes pretende, además, ofrecer un sistema de concesión con el que obtener títulos sólidos a invenciones de calidad y por ello, una mayor seguridad jurídica. Respecto a la otra modalidad importante en la protección de la innovación de las empresas y organismos en España, se constata que la solicitud de modelos de utilidad ha crecido un 10,30% en 2018 respecto al año anterior. En cifras enteras, en 2018 se solicitaron 2.689 modelos de utilidad frente a los 2.438 de 2017, es decir, un crecimiento de 251 modelos. «Este apartado ha ido creciendo en nuestro país a un ritmo mucho más lento que el que cabía esperar. Alrededor de 2.100 modelos de utilidad se presentaron en 2018 en España, algo más que en el año anterior. Es decir, la bajada en el número de solicitudes de patente no ha migrado en su totalidad al aumento en el registro de modelos de utilidad», sentencia la directora de patentes de Pons IP.

 

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