Internet engatusa a los mayores y eleva su vulnerabilidad en la red

Internet engatusa a los mayores y eleva su vulnerabilidad en la red

El 80% de los adultos de más de 65 años se conectan a diario y no suelen tener en cuenta la protección de su información

ISAAC ASENJOMadrid

Los mayores hace tiempo que hicieron 'clic' con la tecnología y quedaron engatusados de las redes sociales, acortando esa brecha digital que les separa con las generaciones más jóvenes. No es que sean los más rápidos tecleando -todos hemos visto pasar nuestra vida delante del smartphone mientras una madre se queda con el 'escribiendo...' en WhatsApp- sin embargo es la aplicación que más usan los adultos de 65 años. Así lo recoge la investigadora del Internet Interdisciplinary Institute (IN3) de la UOC Andrea Rosales.

Un colectivo que desde que aparecieron los smartphones e Internet, hace un uso cada vez más intenso de la red y de sus aplicaciones. Así, casi el 50% ya se conecta desde su casa, y el teléfono inteligente se ha convertido en el dispositivo que más usan para conectarse, el 82,9% entre los mayores de 65 años.

Cada vez es mayor la cantidad de personas mayores que tienen acceso a internet a través de distintos dispositivos, ya sea para comunicarse con familiares que viven en otras partes del mundo, realizar compras, entretenerse e incluso para realizar otras gestiones más avanzadas como actividades bancarias. Según un estudio de Kaspersky, el 80% de las personas mayores usa internet en su día a día. Junto con los menores, son los más vulnerables en la red.

Desde PrivacyCloud, empresa dedicada al desarrollo de software y prestación de servicios para la gestión de datos personales, señalan que dada su limitada experiencia y conocimientos sobre su uso, es muy común que los más mayores no tengan en cuenta la protección de su información privada a la hora de navegar por la red. La compañía ofrece varios consejos para garantizar la protección de los datos personales a las personas de mayor edad en el gigante de Internet.

Filtros de privacidad en las redes

Las redes sociales son una herramienta excelente para que los más mayores puedan tener información sobre todos los miembros de la familia, puedan ver sus fotos, comentarlas y así mantener un contacto muy directo con sus familiares y amigos, aunque vivan a kilómetros de distancia. Además, suelen ser grandes aportadores de contenido, subiendo esas fotos de cuando sus hijos eran pequeños o compartiendo videos de los primeros días de los nietos.

Sin embargo, es importante revisar los filtros de privacidad antes de hacer las publicaciones, para que todas esas fotos, videos y demás recuerdos no pasen a ser de dominio público y se queden solo entre sus contactos. Además, es importante concienciar a los más mayores de que solo acepten solicitudes de amistad de personas que conozcan en la realidad y que nunca deben dar información personal en la red social, como números de teléfono, la dirección de su casa o datos de la tarjeta bancaria.

¡Ojo con los asistentes de voz!

Este tipo de dispositivos ha irrumpido en el mercado y cada vez está presente en mayor número de hogares. Para las personas mayores representa además una compañía con la cual pueden interactuar de forma muy sencilla y que les puede ser de gran ayuda en su día a día. Pero es importante saber configurarlos para evitar exponer datos privados. Para asegurar la privacidad de la información es recomendable no brindar ningún tipo de dato sensible o confidencial, como el número de tarjeta bancaria, contraseñas e información personal.

Tiendas oficiales

Es muy común que las personas mayores descarguen muchas aplicaciones por simple curiosidad al ver una determinada publicidad que les ha llamado la atención. Es importante concienciarles para que solo descarguen las aplicaciones desde las tiendas oficiales de Android o Apple, ya que así se minimizarán las posibilidades de que se trate de alguna app fraudulenta. Además, debido a la falta de conocimientos tecnológicos, las personas de edad suelen aceptar todos los permisos que solicita la aplicación sin tener en cuenta de que sus datos privados podrían ser expuestos sin su conocimiento. Por ello es importante realizar una limpieza periódica de los dispositivos, eliminando todas las apps que no se utilicen de forma regular.

Utilizar gestores de datos personales

A pesar de que las aplicaciones descargadas puedan ser completamente legítimas, prácticamente nadie se lee los términos y condiciones que se aceptan simplemente al utilizarla, mucho menos las personas mayores. Por ello, una de las mejores soluciones para proteger la privacidad de la información de forma sencilla son los gestores de datos personales, como WeRule. Este tipo de herramienta permite analizar fácilmente si las aplicaciones instaladas en el teléfono del usuario respetan su privacidad, y de esta manera comprender de un vistazo a qué riesgos se enfrenta. Además, WeRule muestra qué datos registra cada servicio y cómo los utilizará, por ejemplo, si la información será compartida con terceros o si la utilizarán para enviar publicidad, pudiendo seleccionar el propio usuario qué datos quiere compartir y con quién.

«Debido al rápido avance de la tecnología, y a pesar de que la brecha digital esté disminuyendo, es sumamente necesario ayudar a los más mayores a entender que todo lo que se sube a la red escapa de nuestro control, y concienciarles en que deben ser precavidos a la hora de compartir información personal. Con herramientas como WeRule, ayudamos a que se den cuenta de qué información están compartiendo con sus aplicaciones y cómo, dándoles el control de sus datos y ayudando a reducir esa brecha digital», comenta Sergio Maldonado, CEO de PrivacyCloud.

«Spamers en serie»

Existen estudios ―'Less than you think: Prevalence and predictors of fake news dissemination on Facebook', de la Universidad de Nueva York y de la Universidad de Princeton, o 'Duty, Identity, Credibility: Fake news and the ordinary people in India', de la BBC― que apuntan a este colectivo como uno de los más propensos a compartir noticias falsas. Rosales explica que los mayores que han entrado más tarde que otras generaciones en el mundo de las nuevas tecnologías desarrollan más tarde las habilidades para discernir qué son noticias falsas y qué no. «No es que sean más propensos a viralizar noticias falsas porque sean mayores, sino porque han llegado al mundo de las nuevas tecnologías después del resto y, como todo el mundo, necesitan tiempo para familiarizarse y construir competencias digitales», apunta la investigadora.