Una nueva nanoterapia evita el rechazo de órganos trasplantados

Laboratorio de Inmunología del Instituto de Salud Carlos III, de izquierda a derecha: Mercedes Rodríguez, Maria González, Patrícia Conde y Jordi Ochando./ISCIII
Laboratorio de Inmunología del Instituto de Salud Carlos III, de izquierda a derecha: Mercedes Rodríguez, Maria González, Patrícia Conde y Jordi Ochando. / ISCIII

Este avance médico ha sido desarrollado por un grupo de investigadores españoles y permitiría eliminar el uso de fármacos inmunosupresivos de por vida

COLPISAMadrid

Una nanoterapia dirigida hacia las células del sistema inmune innato, diseñada por el grupo de Inmunología del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), dirigido por Jordi Cano Ochando, permite la aceptación indefinida de órganos trasplantados.El resultado de este estudio ha sido publicado en la revista 'Immunity' y supone un gran avance en el tratamiento de pacientes con transplantes.

Partiendo de un modelo experimental de trasplantes de órganos en ratón, el equipo ha identificado una nueva diana terapéutica relacionada con el rechazo del trasplante y ha desarrollado una nanoterapia que permite la aceptación del órgano trasplantado, eliminando la necesidad del uso de fármacos inmunosupresivos de por vida.

Las células mieloides son las responsables del inicio del rechazo del trasplante y «en la actualidad no existen tratamientos in vivo dirigidos hacia estas células», destaca Jordi Ochando, Científico Titular perteneciente al Centro Nacional de Microbiología del Instituto de Salud Carlos III y responsable principal del trabajo.

Inmunidad entrenada

La identificación de la inmunidad entrenada como mecanismo de rechazo del órgano trasplantado ha sido clave para el desarrollo del estudio. «La inmunidad entrenada es la capacidad de las células inmunes innatas para actuar con cierta memoria inmunológica de manera que, bajo ciertos estímulos que se producen durante el trasplante de órganos, las células mieloides entrenadas son capaces de inducir el rechazo del trasplante», explica Patricia Conde coautora del trabajo.

Los investigadores confían en que el recorrido para trasladar estos experimentos a humanos sea relativamente corto, dado que las nanoparticulas que se emplearon en este estudio están formadas por fármacos que se administran rutinariamente en la clínica.

Además del ISCIII, en el estudio han participado más de una decena de instituciones internacionales entre las que se encuentran el Hospital Monte Sinai de Nueva York, la Universidad de Harvard, el Memorial Sloan-Kettering Cancer Center y el Weill Cornell Medical College.

Contenido Patrocinado

Fotos