Perros que curan

Imagen de una de las sesiones desarrolladas en el Hospital General de Villalba./
Imagen de una de las sesiones desarrolladas en el Hospital General de Villalba.

Un ensayo clínico del Hospital General de Villalba (Madrid) estudia los beneficios de la terapia asistida con canes para aliviar el dolor abdominal asociado al estrés en niños

ISAAC ASENJOMadrid

No son mascotas normales y corrientes. En lugar de estar tumbadas en algún rincón de la casa, o jugando con una pelota en el parque, pasean por los hospitales, convirtiéndose en un vínculo entre médico y paciente. Es probable que muchos conozcan el papel de los perros como acompañantes, guardianes o guías, sin embargo son menos los que saben de su poder terapéutico. Una autoridad que forma parte de la historia, donde los griegos daban paseos a caballo para aumentar la autoestima de las personas o los egipcios atribuían a los animales la capacidad de sanar algunas dolencias.

Desde John Locke, uno de los más influyentes pensadores del Siglo de las Luces, hasta Sigmud Freud, padre del psicoanálisis, son algunas de las figuras intelectuales que han defendido que la relación con los animales tiene una función socializadora.

Hoy en día ayudan a detectar crisis sanitarias en la gente que padece epilepsia o diabetes, estimulan el aprendizaje en niños con autismo o parálisis cerebral, colaboran con educadores de menores conflictivos, conviven con pacientes con enfermedades mentales o ayudan a detectar la presencia de algunos tumores en el organismo.

Iniciativa pionera

En España, el Hopital Sant Joan de Déu, en Barcelona, fue el primero en dejar a un perro entrar dentro de sus habitaciones. Desde entonces, varios centros, pocos todavía, se han aventurado a incluir las terapidas asistidas con canes en sus instalaciones.

Esta misma semana, expertos del Hospital General de Villalba, en Madrid, han informado de la realización de un ensayo clínico pionero en el mundo para demostrar los beneficios de la terapia asistida con perros en pacientes pediátricos que presentan síndrome de intestino irritable y dolor abdominal sin causas orgánicas, patologías muy relacionadas con situaciones de estrés en el ámbito familiar y escolar.

El ensayo se está realizando en niños de entre 8 y 12 años que presentan las citadas patologías y que suelen tener problemas de rendimiento escolar, baja autoestima y ansiedad personal o familiar. «Nuestra hipótesis es que la terapia asistida con animales, en este caso con perros, puede mejorar la calidad de vida de estos pacientes reduciendo el número de episodios de dolor y/o su intensidad», explica el doctor Miguel Ángel Carro, pediatra digestivo de este centro madrileño e investigador principal del proyecto. A su juicio, el proyecto «abre una vía prometedora en el manejo del dolor pediátrico».

Los perros participantes en el ensayo han sido recogidos de la calle y, posteriormente, adiestrados para este fin por la asociación Afecto Animal. No importa tanto la raza, como las características de cada ejemplar, por lo que no tienen porqué ser el típico labrador o golden retriever que por su apariencia amigable y su legendario buen carácter se han convertido en los más utilizados. Porque en cuanto a las terapias con animales, las apariencias engañan. Y es que vale lo mismo un pequeño beagle que un intimidante bullmastiff. Como es el caso de Troylo, el perro que ha interpretado a Truman, en la película de Cesc Gay triunfadora en los Premios Goya y que ha sido galardonado con el premio Bienestar Animal del Colegio de Veterinarios de Madrid por su labor con niños con autismo.

Todos ellos requieren un proceso de sociabilización y adiestramiento para poder atender a las personas que necesiten de su ayuda.

La caninoterapia lleva realizándose más de un siglo. Es obvio que estos métodos nunca van a reemplazar a los tratamientos convencionales, solo se usan como apoyo a estos. Y es que no son pocos los estudios que advierten de que la interacción con los canes produce un aumento en endorfinas, oxitocina y dopamina - neuroquímicos relacionados con la felicidad y las relaciones afectivas-.