El Papa pide «formación adecuada» para prevenir «la violencia y el terrorismo»

El Papa y el rey marroquí Mohammed VI llegan al Palacio Presidencial en la capital Rabat. / AFP

Durante su visita a Marruecos, Francisco firma junto a Mohamed VI una declaración que propone libre acceso a Jerusalén para cristianos, musulmanes y judíos

DARÍO MENOREnviado especial. Rabat

El Papa encontró este sábado un buen interlocutor en el Rey de Marruecos, Mohamed VI, para seguir propagando su idea de que los líderes religiosos son determinantes a la hora de conseguir que los fieles rechacen el radicalismo violento. Es la línea que plasmó en la declaración sobre la Fraternidad Universal que impulsó a principios de febrero durante su visita a Emiratos Árabes Unidos y en la que profundizó este sábado en su viaje a Marruecos. En su discurso en la imponente explanada frente a la Torre Hasan, el monumento más importante de Rabat, Francisco comentó que es indispensable oponer al fanatismo y al fundamentalismo «la solidaridad de todos los creyentes», destacando la importancia de promover «una formación adecuada» para evitar caer en «el extremismo que lleva a la violencia y al terrorismo».

LA CLAVE

Broma.
Un reportero preguntó a Bergoglio cuándo visitará España y él respondió que «cuando haya paz»

El Pontífice conoció de primera mano los intentos del Rey de Marruecos por propagar un islam moderno y moderado en su visita al Instituto Mohamed VI de Formación de Imanes, Predicadores y Predicadoras. Más de mil líderes islámicos han pasado ya por sus aulas provenientes de diversos países africanos y europeos. «Sabemos que los futuros líderes religiosos necesitan una preparación apropiada, si queremos reavivar el verdadero sentido religioso en el corazón de las nuevas generaciones», destacó el Papa en su primer día en el país norteafricano, donde mantuvo un encuentro privado con Mohamed VI. El monarca marroquí, que ostenta el título de 'Amir el Muminin' (Comendador de los creyentes), se mostró en la misma línea que el líder católico al afirmar que la mejor arma contra el radicalismo es un mejor conocimiento entre las religiones monoteístas. La violencia, destacó, «se asienta en el desconocimiento del otro, en la ignorancia del otro, en la mera ignorancia».

Francisco y Mohamed VI protagonizaron un gesto de fuerte valor simbólico en Rabat: ambos firmaron un llamamiento en el que piden la preservación de Jerusalén como «símbolo de convivencia», patrimonio de la humanidad y lugar de encuentro y de culto para las tres religiones monoteístas. Invitaron además a conceder libre acceso a los fieles musulmanes, cristianos y judíos que quieran visitar esta ciudad considerada santa por los tres credos.

Saludo rechazado

Durante el vuelo este sábado entre Roma y Rabat, al Papa le tocó responder a una pregunta de los periodistas que le acompañaban en el avión sobre cuándo visitará España. Dijo que lo hará «cuando haya paz». Al pedirle que explicara mejor a qué se refería, comentó en broma que estaba hablando «de manera críptica». En el vuelo a Emiratos Árabes Unidos a principios de febrero ya comentó que viajaría a nuestro país «cuando nos pusiéramos de acuerdo». No fue esta la única anécdota del viaje de este sábado, pues un reportero apartó la mano cuando Bergoglio fue a saludarlo, diciéndole que lo hacía en solidaridad con los fieles que se quedaron con las ganas de besarle en anillo durante su visita al santuario de Loreto el pasado lunes. El Papa explicó que había apartado entonces la mano para evitar contagiarles enfermedades.

«Sánchez generó esperanzas en los migrantes»

Cada vez que hay un cambio en la política migratoria de España, el primero en notarlo es Marruecos. Tierra de paso obligatoria para los subsaharianos que tratan de arribar a Europa, el país magrebí sintió de inmediato el 'efecto llamada' provocado el año pasado por la llegada al Gobierno de Pedro Sánchez. «En 2017 se produjo un crecimiento en el flujo de inmigrantes que pasan por Marruecos respecto a los años anteriores debido al cierre de la ruta entre Libia e Italia. Aumentaron de unos 8.000 a 22.000. Pero la mayor subida vino en 2018 por la atracción que generó España debido al nuevo Gobierno, que parecía más abierto a la inmigración. Esta situación generó esperanzas en los migrantes. Llegaron 52.000», cuenta Hannes Stegemann, director de Caritas en Marruecos.

El Papa visitó este sábado la sede de esta institución, donde pidió un compromiso común para no dar nuevos espacios a los «merca deres de carne humana» que, según dijo, «especulan con los sueños y las necesidades de los migrantes». Tras ser saludado por 16 migrantes y por el arzobispo de Tánger, el español Santiago Agrelo, Francisco rechazó las expulsiones colectivas pidiendo a los gobernantes que respondan a los flujos de irregulares «con justicia, solidaridad y misericordia».