José Miguel Báez: «Es un crimen conducir con el móvil»

José Miguel Baéz, presidente de la CNAE y de su Fundación./
José Miguel Baéz, presidente de la CNAE y de su Fundación.

El presidente de la Confederación Nacional de Autoescuelas defiende la formación contínua de los conductores veteranos

J. Luis Alvarez
J. LUIS ALVAREZMadrid

La formación es una de las piezas esenciales de la seguridad vial. Por ello, el presidente de la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE), José Miguel Baéz, está muy satisfecho con que en la próxima reforma del Reglamento de General de Conductores, «que podría la ver la luz en primavera», establezca un mínimo de ocho horas de formación teórica presencial y elimine la posibilidad de presentarse por libre al examen de conducir. Además, la reforma retoma la obligatoriedad de las clases prácticas entre dos convocatorias distintas para los alumnos que suspendan la prueba de circulación. «En esto tenemos el visto bueno del Gobierno y de la oposición, en este caso del Partido Popular», destaca, siempre con el condicionante de que puedan adelantarse las elecciones, «con lo que volveríamos a quedarnos en 'stand by'».

Según Báez, la formación vial empieza en la familia. «Los niños ven como se comportan sus padres conduciendo», luego se pasa por las autoescuelas y las escuelas de conductores, «lo que ya obligatorio en la mayoría de los países europeos de nuestro entorno». «Necesitamos también que haya una formación continua de los conductores veteranos y un mayor nivel de exigencia en las evaluaciones psicofísicas, con motivo de la renovación de los permisos. Todas estas medidas contribuirían a una disminución drástica de la siniestralidad vial grave», apunta este experto profesor de Formación Vial y director de autoescuela.

José Miguel Báez, también expiloto de carreras (en las especialidades de montaña, rally y circuito), tiene claro que los reflejos son una pieza importante para conducir, una habilidad que se pierde con la edad, pero «cuando tienes 20 años no valoras el riesgo. Por eso es fundamental que el joven lo perciba y eso es lo que tenemos que inculcarles cuando les enseñamos: la percepción del riesgo, la percepción de que los móviles son un verdadero crimen para la conducción, el alcohol… Hay que enseñarles a dominar su ímpetu».

Por otra parte Báez se muestra preocupado ante la proliferación de los llamados vehículos de movilidad personal, los conocidos VMP, de manera especial por los patines eléctricos. «Son un grave problema, porque no respetan ningún tipo de normas». El presidente del organismo que engloba al 90% de las autoescuelas españoles considera que estos vehículos «son un peligro para los niños y la gente mayor. Hay alguno que coge los 80 km/h. Tienen que tomarse ya medidas. No se puede dejar la regulación en manos de los ayuntamientos. Las normas básicas tienen que estar reguladas por el Estado». Y entre otros puntos, reclama una «formación básica», para los conductores de estos VMP que alcanzan velocidades superiores a las permitidas para un ciclomotor.

Por ello, confía en que Pere Navarro, al que considera «un gran director general de Tráfico» que lo «único que necesita es tiempo», solucione el asunto y actualice la Ley de Seguridad Vial y sus reglamentos.

Hasta el Golfo Pérsico

Y es que la enseñanza vial en España traspasa las fronteras. La Autoridad de Carreteras y Transporte (RTA) Dubai seleccionó el año pasado a la CNAE entre decenas de instituciones europeas de referencia para certificar el sistema de formación vial del emirato en base a los estándares de calidad europeos en materia de seguridad vial.

El próximo mes de abril los expertos de la CNAE harán lo mismo en Argentina, dada la preocupación del Gobierno de aquel país ante la elevada siniestralidad. También trabajan con Abu Dabi en un programa encarado a la eficiencia al volante y escuelas de conductores profesionales –chóferes, escoltas y autoridades-.

 

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