Activistas frenan el avance de la caravana antifeminista de HazteOír

Captura de un vídeo de 'HazteOír'. /R. C.
Captura de un vídeo de 'HazteOír'. / R. C.

Un grupo de activistas protestan ante la sede del Ciudadanos y Vox contra la gestación subrogada

R. C.

La actividad de este 8-M ha estado repartida en las distintas concentraciones y manifestaciones que tienen lugar en todo el país. Pero más allá de esas movilizaciones, el aspecto reivindicativo de este Día Internacional de la Mujer se ha sentido en otras actuaciones.

Así, a su llegada a la sede de Vox en Madrid, la caravana antifeminista de HazteOír ha sido frenada por decenas de mujeres que se han acercado al vehículo y han tachado la imagen de Adolf Hitler y el lema 'StopFeminazis' que luce el transporte con pintura negra. Las manifestantes también han protagonizado una sentada frente a las oficinas del partido al grito de «mi cuerpo, mi vida, mi forma de follar no se arrodilla ante el sistema patriarcal».

No ha sido la única formación contra la que activistas han protestado. Más de media docena de activistas feministas han protestado ante la sede de Ciudadanos en Madrid contra la gestación subrogada y censurando la propuesta que la formación liberal presentó esta legislatura en el Congreso. «No somos vasijas para vuestras hijas», «Nosotras parimos, nosotras decidimos» o «Mi cuerpo no se compra, mi cuerpo no se vende», son algunos de los lemas que este grupo de jóvenes -con la cara tapada con pañuelos- ha coreado mientras Melisa Rodríguez, Patricia Reyes y Marta Rivera, miembros de la Ejecutiva naranja, trataban de rebatir sus argumentos.

«Están criticando algo que ni siquiera se han leído», ha afirmado Rodríguez a los periodistas, después de que las activistas reconocieran que desconocían la proposición de ley de Ciudadanos sobre la gestación subrogada ni tampoco el manifiesto de «feminismo liberal» que presentaron el domingo pasado. «Vuestro feminismo no nos representa», han insistido las jóvenes mientras las dirigentes liberales les han recriminado que defiendan la libertad de la mujer de decidir pero «solo en lo que ellas quieran». «Que vergüenza, estáis pactando con la derecha», ha remachado el grupo.

Minutos después, un grupo de profesoras y alumnas de 3º y 4º de la ESO de un instituto cercano a la madrileña sede de Ventas han parado frente a la puerta para corear y bailar distintos lemas feministas. «Que nos detengan, que somos feministas, malvadas progresistas, y no nos pueden controlar», ha cantado el grupo, en tono desenfadado, mientras pedía que bajase Albert Rivera.

Previamente, el líder de Ciudadanos inauguraba en el interior de la sede una nueva cita que decorará las paredes de la sala de prensa y que homenajea Clara Campoamor. «Soy liberal», es la proclama de la artífice del voto femenino a la que Rivera señaló como un referente no solo del liberalismo sino del feminismo y de la democracia.

También el líder del PP, Pablo Casado, ha sido recibido por activistas feministas en Castellón. Antes de participar en un encuentro con la dirección de la escuela infantil Fabulinos, ha explicado a los periodistas que su partido tenía previsto participar en esa manifestación hasta conocer el contenido de un manifiesto que, en su opinión, «enfrenta a ideologías y a hombres contra mujeres». Las declaraciones de Casado, que en un primer momento estaban previstas en un parque frente al colegio, finalmente han tenido lugar en el interior del mismo ante la concentración de más de un centenar de mujeres que protestaban contra él y el PP.

Casado ha destacado al respecto: «Estamos en un país libre y tienen todo el derecho a hacerlo», si bien ha asegurado que «en defensa de las mujeres, el PP tiene un balance que es innegable». Ha añadido que cuando gobernó el PP se alcanzó el récord histórico de afiliadas a la Seguridad Social, y que cuando gobernó por primera vez «el PP creó tres veces más empleo femenino que todas las legislaturas anteriores de la izquierda», mientras que desde que gobierna Pedro Sánchez «hay 60.000 mujeres menos trabajando en España». Para Casado, «está muy bien llevar pancartas, pero las mujeres necesitan un empleo, que es la mejor autonomía para dar un portazo al maltratador o al jefe que te discrimina»

En Madrid, un grupo de activistas ha colocado carteles solicitando la abolición de la prostitución en diversos puentes situados en vías de acceso al centro de Madrid, como la M-30 y el Paseo de la Castellana, para concienciar a la ciudadanía sobre una de las «peores formas de violencia sexual contra las mujeres».