El rector de Córdoba representará durante dos años a las universidades españolas

José Carlos Gómez Villamandos./UCO
José Carlos Gómez Villamandos. / UCO

José Carlos Gómez Villamandos, doctor en Veterinaria y catedrático de Histología y Anatomía Patológica Veterinarias, ha sido designado casi por unanimidad

Alfonso Torices
ALFONSO TORICESMadrid

El rector de la Universidad de Córdoba será durante los dos próximos años el presidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) y por lo tanto el máximo representante e interlocutor de los centros de enseñanza superior ante el Gobierno y las diferentes administraciones públicas, instituciones y agentes sociales.

José Carlos Gómez Villamandos, doctor en Veterinaria y catedrático de Histología y Anatomía Patológica Veterinarias, fue designado para el cargo casi por unanimidad, 69 votos a favor y uno en blanco, por los 70 rectores presentes esta tarde en la Asamblea General de CRUE.

Gómez Villamandos, que dirige la universidad cordobesa desde hace casi un lustro, sustituye al frente de la conferencia que agrupa a 50 centros públicos y 26 privados al todavía rector de la Universidad de Lérida, el catedrático de Historia Moderna Roberto Fernández, que no pudo optar a la renovación de su mandato en la CRUE porque dejará en las próximas semanas la dirección de la universidad catalana.

El rector andaluz, que fue el único candidato para ocupar los dos próximos años la presidencia de CRUE, ya era en la actualidad el máximo responsable del área de I+D+i de esta organización, aspecto en el que tiene una amplia experiencia. Es autor de más de un centenar de investigaciones publicadas en revistas especializadas y ha participado en proyectos de investigación de la Unión Europea, del Plan Nacional de I+D+i y de la Junta de Andalucía.

El objetivo número de Gómez Villamandos al frente de CRUE, según remarcó en sus primeras palabras, será lograr una nueva ley de universidades que sea respaldada con el mayor consenso político posible, como la organización ya reclamó el otoño pasado en el Congreso de los Diputados. Una ley estable que flexibilice la gestión de las universidades y le dé a sus órganos de gobierno una autonomía real para poder modernizar los centros y los estudios y adaptarlos a las exigencias sociales y de la empresas.