El Gobierno defiende que cada autonomía haga su selectividad

Aula en la facultad de Odontología de la Universidad Complutense de Madrid durante la Evaluación para el Acceso a la Universidad (EvAU)./EFE
Aula en la facultad de Odontología de la Universidad Complutense de Madrid durante la Evaluación para el Acceso a la Universidad (EvAU). / EFE

Comunidades como Galicia y Castilla y León y partidos como Ciudadanos piden una prueba única y con igual exigencia en todo el país.

Alfonso Torices
ALFONSO TORICESMadrid

 El inicio el lunes de los exámenes de selectividad, a los que este curso se presentarán unos 300.000 estudiantes, ha devuelto al primer plano la polémica sobre la necesidad o no de que esta prueba sea única e igual para toda España o que se mantenga tal y como en la actualidad, cuando son las autonomías las que fijan las fechas y los contenidos concretos de los exámenes de acceso a la universidad en su territorio.

En el fondo de la polémica está la teoría, defendida hoy mismo por el presidente de Galicia, uno de los demandantes de una selectividad única e igual para todo el país, de que hay autonomías más y menos duras en el nivel de exigencia de estos exámenes y, por lo tanto, alumnos que pueden luego verse beneficiados o perjudicados por la nota de corte para elegir la carrera que desean según donde vivan.

Alberto Núñez Feijoó aseguró que los alumnos gallegos de ESO son de los que mejores resultados sacan en la prueba PISA y sin embargo están lejos de las notas más altas en selectividad, al final del Bachillerato, de lo que deduce que en otras autonomías son más indulgentes que en Galicia a la hora de corregir. Por ello, reclamó, al igual que antes hicieron miembros del Ejecutivo de Castilla y León y hoy el propio rector vallisoletano, una selectividad «idéntica para todo el Estado». Una demanda que también apoyan partidos como Ciudadanos.

Uno de los portavoces autorizados del Gobierno, el secretario general de Universidades, José Manuel Pingarrón, considera, por el contrario, que el modelo actual de selectividad funciona bien, aunque «con algún defecto», y no ve que el examen único nacional vaya a mejorarlo ni que lo demanden los expertos. Está dispuesto a debatir cambios, pero «con mucho cuidado» y «sin experimentos».

Los defensores indican que los exámenes responden al contenido del Bachillerato en cada autonomía y que nadie plantea exámenes únicos e idénticos para esta etapa educativa en todo el país o incluso en cada comunidad.