La Conferencia Episcopal afirma que la muerte «no es la solución a los problemas de la sociedad»

El secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello./EFE
El secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello. / EFE

Los obispos reclaman más medidas paliativas para los enfermos y más apoyo para sus cuidadores

Daniel Roldán
DANIEL ROLDÁNMadrid

La Conferencia Episcopal Española (CEE) mostró este viernes su «pésame a una familia que vive una situación tan dramática» como es la muerte de María José, que el miércoles ingirió un cóctel mortal para acabar con el sufrimiento que le provocaba la esclerosis múltiple que sufría desde hace tres décadas. «Nos encontramos en una situación de excepcional carga emocional», apuntó el secretario general Luis Argüello tras la conclusión de la asamblea plenaria que la CEE ha celebrado esta semana.

Una situación particular que no debe afectar, a juicio de Argüello, a las promesas electorales que hagan los partidos políticos. Unos compromisos que tendrían que ir en el «sentido de la propia vida». «La muerte provocada nunca es la solución a los conflictos, ni en el caso del aborto ni el caso de la eutanasia ni en otras situaciones», apuntó Argüello, que hizo especial hincapié en la dejadez de los Gobiernos con los miles de inmigrantes que intentan cruzar el Mediterráneo en busca de una vida mejor en Europa.

«No se plantea ayudar a las personas en cuidados paliativos, ayudar a los cuidadores a la hora de llevar este momento tan singular. Es una apuesta por la defensa de la vida, de los cuidados paliativos y en contra del ensañamiento terapéutico», recalcó el secretario general de la Conferencia Episcopal, que insistió en la necesidad de ayudar a los enfermos terminales, a las madres para que no aborten y a los inmigrantes. «La muerte provocada no es la solución a los problemas que tenemos como sociedad», insistió Argüello.

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