Condenan a un 'youtuber' a 15 meses de prisión y 20.000 euros por humillar a un mendigo

Captura de Kanghua Ren en su canal de Youtube. /
Captura de Kanghua Ren en su canal de Youtube.

El juzgado de Barcelona atribuye a 'ReSet' un delito contra la integridad moral y cierra su canal cinco años por dar galletas con dentífrico a un 'sin techo' y difundirlo

Mateo Balín
MATEO BALÍNMadrid

Humillar a un mendigo, difundirlo en su popular canal de Youtube y percibir por las visitas más de 2.000 euros, le va a costar caro a Kanghua Ren, el joven de 21 años nacido en China y con residencia legal en España.

El juzgado de lo penal número nueve de Barcelona le ha condenado a 15 meses de prisión por un delito contra la integridad moral de Gheorghe L., de 52 años, un 'sin techo' rumano que fue víctima de uno de los «retos» de 'ReSet', nombre de guerra del 'youtuber' con más de un millón de seguidores.

La magistrada Rosa Aragonés le ha impuesto además 20.000 euros de indemnización por los daños morales ocasionados y ha decidido, en una decisión novedosa, cerrar durante cinco años su canal de Youtube ni crear otro nuevo, dentro de la prohibición de acudir a esta red social. La sentencia, que contó como acusación popular al ayuntamiento de la ciudad condal, puede ser recurrida en apelación ante la Audiencia Provincial de Barcelona.

Captura de imagen del juicio.
Captura de imagen del juicio. / Efe

Los hechos se remontan a enero de 2017, Kanghua Ren rellenó unas galletas Oreo con pasta de dientes y se las dio a probar a su víctima. Lo grabó todo en un vídeo que concitó miles de visitas y con el que se embolsó 2.180 euros.

Pero los pagos de Google por publicidad no han compensado a este vecino de la Marina del Port de Barcelona, un barrio humilde donde se mueve también Gheorghe, que suele pedir limosna frente a un supermercado. La Fiscalía pidió dos años de cárcel y el pago de una indemnización de 30.000 euros, pero la juez ha reducido ahora la cuantía en su sentencia.

En el vídeo, 'ReSet' entabla una breve conversación con Gheorghe, a quien entrega un billete de 20 euros y las galletas. El hombre se las come. «A lo mejor me habré pasado un poco, pero mira el lado positivo: esto le ayudará a limpiarse los dientes. Creo que no se los limpia desde que se volvió pobre», explica.

La difusión viral del vídeo provocó un escándalo que motivó una primera 'disculpa' del joven. Al día siguiente fue a ver a Gheorghe, le preguntó cómo le habían sentado las galletas y emitió un nuevo vídeo: «La gente exagera por bromas en la calle a un vagabundo, que seguro que si se lo hago a una persona normal no dirán nada».

300 euros para que no hablara

La polémica fue en aumento, con la intervención del Ayuntamiento de Barcelona. El joven intentó entonces «restablecer su imagen» y «congraciarse con la opinión pública», según el fiscal. Borró el vídeo y unos días después, el 24 de enero, se presentó adonde estaba Gheorghe con un amigo, sacos de dormir, mantas y una cámara, con la intención de pasar una noche con él y explicarlo.

Pero la Guardia Urbana fue avisada por un vecino y el indigente explicó que no sabía que el joven era famoso y que llegó a temer por su vida. Y que ese mismo día, 'ReSet', temeroso ya de sufrir un proceso penal, le había ofrecido 300 euros «para que no hablara». También aclaró que las galletas con dentífrico le hicieron daño. «Me encontré mal a los cinco minutos y vomité», explicó ayudado por un intérprete de rumano. Dijo que nunca le habían tratado así, que «todos se portan bien» y que en el bar donde fue a vomitar le ofrecen a menudo «comida y ropa».

En su escrito, el fiscal señaló que el 'youtuber' ofreció las galletas a un mendigo para llamar la atención y conseguir «un apetitoso incremento de ingresos». Y reprochó que su única motivación para ir a disculparse no era Gheorghe, sino la «pérdida de ingresos económicos»: tal como declaró su amigo, la polémica le hizo perder su relación con una empresa de publicidad.

En su canal aparece otro vídeo de septiembre de 2016 en el que se ve como, en al menos dos ocasiones, rellena pan con lo que parecen ser excrementos de gato y se los ofrece a un hombre mayor y a un menor, quienes lo rechazan. Otro «reto» del condenado 'ReSet'.