¿Cómo sería Sevilla sin Guadalquivir?

La Torre del Oro frente al Guadalquivir/
La Torre del Oro frente al Guadalquivir

Una simulación de imágenes creada por Greenpeace muestra el antes y el después de un mundo sin Ártico

ELENA MARTÍN LÓPEZMADRID

A pesar de ocupar únicamente el 6% de la superficie terrestre, el Círculo Polar Ártico es esencial para los entornos naturales de todo el mundo. En las últimas tres décadas, el Ártico se ha ido calentando a una velocidad desmedida, causada por un fenómeno conocido como `amplificación ártica. La concentración de dióxido de carbono en la atmósfera terrestre, ha supuesto una alteración en el intercambio de calor entre esta y el océano Ártico. El hielo marino se derrite en verano significativamente más rápido que hace 30 años, provocando cambios importantes en los ecosistemas polares y afectando paulatinamente al sistema climático global.

El resultado de esta pérdida de hielo y nieve ha hecho que, en los últimos diez años, se hayan registrado un mayor número de eventos meteorológicos extremos como: vastas sequías e inundaciones, olas de calor, grandes tormentas y nevadas monumentales. La comunidad científica está estudiando los complejos procesos atmosféricos de los polos y cómo estos impactan en los ecosistemas árticos y mundiales. Sin embargo, si esta situación continúa sin que se tomen las medidas de prevención necesarias, es muy probable que estos eventos extremos se incrementen, implicado muchas más pérdidas humanas y económicas.

Greenpeace ha abordado este problema creando una composición de fotografías donde se muestra el antes y el después de la desaparición del Ártico. Además, la organización denuncia que este área del planeta no cuenta con ninguna protección internacional legalmente vinculante por lo que exige que se protejan urgentemente los ecosistemas del Ártico mediante una red de protección que gestione de forma activa y adecuada la explotación e invasiones a las que está sometido el Ártico.