De los paraguas al sol pasando por la pasión

Paraguas rodean al Nazareno./
Paraguas rodean al Nazareno.

Con la llegada de Nuestro Padre Jesús Nazareno a la Plaza Mayor, la lluvia hizo acto de presencia en la Procesión de los Pasos, y sólo le abandonó en los instantes previos al inicio del Encuentro

R.FARIÑASLeón

No estaba prevista. Así lo reconocía el coordinador de la Semana Santa. Bajo capillos se temían lo peor: «lo veo jodido», aseguraba un hermanito de Jesús.

Toque de oración y el cielo se confundió. 'Tente nube' no fue lo que sonó, más bien todo lo contrario, y con la llegada del 'Señor de León' a su Plaza Mayor las gotas empezaron a salpicar las trece tallas de la procesión.

El recorrido de Nuestro Padre Jesús Nazareno hizo subir la emoción en el ambiente y la intensidad de una lluvia que obligaba a desenvolver los paraguas.

Primero unos pocos, luego algunos más y finalmente toda la plaza se convirtió en un entramado de sombrillas que era la peor señal para los papones.

La llegada de la Dolorosa y San Juan parecía amainar la situación. El cielo volvía a abrirse, pero ahora para despejar las nubes y que el sol brillara con fuerza cuando la Oración en el Huerto encaraba la Catedral de León.