Los vecinos de Compostilla confían en que el juzgado paralice las obras de la central de calor que están ya «muy avanzadas»

Vecinos de Compostilla durante una protesta en un pleno de Ponferrada./CÉSAR SÁNCHEZ
Vecinos de Compostilla durante una protesta en un pleno de Ponferrada. / CÉSAR SÁNCHEZ

El colectivo vecinal del barrio ponferradino insiste en que el proyecto ha incumplido la normativa ambiental y urbanística

CARMEN RAMOSPonferrada

La Asociación de Vecinos de Compostilla confía en que finalmente el juzgado atienda a sus requerimientos y ordene a la Junta de Castilla y León la paralización de las obras de construcción de la red de calor de Ponferrada que se encuentran en pleno proceso de construcción.

El colectivo vecinal reconoce que las obras están ya «muy avanzadas» si bien tienen sus esperanzas puestas en que una decisión judicial les dé la razón a la hora de reconocer los incumplimientos que entienden que se han cometido en el proceso de tramitación para levantar la instalación. «Si un juez dictamina que han incumplido toda la normativa, como así ha ocurrido, se parará aunque estén las obras muy avanzadas», explicó la presidenta de la asociación, Pilar Martín Coruña.

Cabe recordar que los vecinos del barrio de Compostilla de la capital berciana mantienen una lucha conjunta en los juzgados con los de la localidad de Navatejera para manifestar su oposición a las centrales de biomasa y redes de calor que la Junta pretende levantar en sus localidades.

Se trata de una reivindicación que han llevado a Estrasburgo denunciando las «irregularidades» de ambos proyectos al considerar que la ejecución de los préstamos «incumple normativa comunitaria y los acuerdos del Banco Europeo de Inversiones», que ha permanecido «pasivo ante dichos incumplimientos», lo que da pie a que intervenga el Defensor del Pueblo Europeo.

Asimismo, los afectados señalan que estas centrales infringen «las condiciones de los acuerdos de financiación pues no son sostenibles, ni mejoran el cambio climático ni la prevención de incendios forestales, como obligaba el documento firmado en su día». «Tampoco mejoran el sector forestal ni promueven el uso tradicional y alternativo de los recursos forestales; de hecho, ya se están plantando especies invasoras como eucaliptos en el Bierzo», afirman.

Por último, señalan que los proyectos infringen «la normativa ambiental y urbanística».