Los expertos alertan del abandono del medio rural como una de las causas de los grandes incendios

Científicos de las universidades de León, Santiago de Compostela, Valladolid y Valencia durante la reunión celebrada en el Campus de Ponferrada./
Científicos de las universidades de León, Santiago de Compostela, Valladolid y Valencia durante la reunión celebrada en el Campus de Ponferrada.

Científicos de las universidades de León, Santiago de Compostela, Valladolid y Valencia analizan en el Campus de Ponferrada en el marco del proyecto FIRESELVES las condiciones que definen la severidad en los fuegos más virulentos

CARMEN RAMOS Ponferrada

La despoblación y el abandono del medio rural son dos de las causas que están detrás de los grandes incendios. Así se puso de manifiesto en la reunión de científicos de las universidades de León, Santiago de Compostela, Valladolid y Valencia que tuvo lugar este viernes en el Campus de Ponferrada de la Universidad de León (ULE) en el marco del proyecto FIRESELVES que financia el Ministerio de Economía y Competitividad y el Fondo de desarrollo Regional Europeo para estudiar los condicionantes que definen la severidad en los fuegos más virulentos.

«La problemática se enmarca dentro del mismo problema, un problema de despoblación, de abandono del medio rural y que de alguna manera los ecosistemas siguen una dinámica lógica desde el punto de vista de la ecología y al final tenemos grandes masas con un nivel de combustible acumulado muy importante y es lo que genera que podamos tener incendios de grandes dimensiones», explicó el científico de la Universidad de Valencia, Jaime Baeza.

El proyecto, que se inició a mediados del año 2018 y acabará en 2021 está liderado por el Grupo de Investigación Ecología Aplicada y Teledetección de la ULE,pretende dar respuestas a la situación de los sistemas forestales de la Cuenca Mediterránea, que están sufriendo en las últimas décadas un aumento de la incidencia, extensión y severidad de los incendios, lo que pone en riesgo su capacidad de regeneración post-fuego y su resiliencia frente a nuevos incendios.

«Queremos ver qué condicionantes definen estos grandes incendios y la severidad que tienen, qué nos marca los efectos sobre los ecosistemas y también cuáles son las repercusiones sobre el propio ecosistema, es decir, cuáles son los efectos post-incendio con el fin de dar ideas de gestión pro-incendio para evitar este tipo de situaciones e ideas de gestión post-incendio para evitar problemas de erosión como pueden tener por ejemplo en la zona de Valencia o en algunas zonas de Galicia», explicó Mercedes Casar, científica de la Universidad de Santiago de Compostela.

En el caso de la provincia de León, el trabajo se centra en el incendio que arrasó más de 9.000 hectáreas en La Cabrera en el verano de 2017. «Estamos trabajando en esa zona para ver qué ocurrió en ese incendio, qué condicionantes dieron origen al fuego y también estamos analizando algunas actuaciones de restauración que ha llevado a cabo la Junta de Castilla y León de cara a determinar su efectividad», señaló Baeza.

Desde la Universidad de Santiago de Compostela, los expertos pusieron sobre la mesa la casuística que se da Galicia a diferencia del resto de España donde los incendios en general son pequeños aunque estos últimos años se han producido fuegos más virulentos en los que se ha detectado una novedad: el borde de ciudades grandes trae problemas de extinción y eso afecta a la sociedad urbana «que no está acostumbrada a tener los incendios a la puerta de casa», destacó la científica gallega.