La expansión de Network Steel en León lleva al Musel de Gijón a negociar un tráfico de 400.000 toneladas de metal

Planta de Network Steel en Santander./
Planta de Network Steel en Santander.

El objetivo de la fábrica es llegar a las 520.000 toneladas anuales de bobinas de acero galvanizadas, producto usado por la industria del automóvil y que sirve de base para producir bobina precalada con la que hacer electrodomésticos, paneles y muebles metálicos

R.MUÑIZ | E.GARCÍAGijón

El Musel está llamado a jugar un papel importante en la operación que inversores y administraciones públicas trazan para reflotar la planta que la multinacional danesa Vestas explotaba en Villadangos del Páramo. Hasta su amenaza de cierre el año pasado, esta factoría se especializó en la fabricación de torres eólicas, con una plantilla de 360 trabajadores. Dada su relevancia en el tejido económico leonés, los Gobiernos nacional y autonómico se implicaron en las negociaciones para buscar un grupo empresarial capaz de tomarle relevo, cosa que encontraron en Network Steel.

El nuevo propietario, Network Steel, es un grupo siderúrgico español que ha pagado cuatro millones por las instalaciones y equipos y maneja un plan de empresa que requiere una inversión de 130 millones para ampliar y adaptar la factoría. En la presentación del acuerdo, Oscar Heckh, presidente del holding, anunció que la idea es ampliar la instalación desde los 9.000 metros cuadrados recibidos hasta los 35.000, y crear un centro logístico y siderúrgico «que se situaría en una posición óptima para proveer a los mercados español y portugués del acero». Durante aquel acto el inversor explicitó que pretendía iniciar las obras de reconversión de la planta leonesa a principios de este año y alcanzar la plena capacidad de producción a finales del 2020.

El objetivo es llegar a las 520.000 toneladas anuales de bobinas de acero galvanizadas, producto usado por la industria del automóvil y que sirve de base para producir bobina precalada con la que hacer electrodomésticos, paneles y muebles metálicos. Su destino estaría en el mercado nacional y portugués.

¿De dónde llegaría la materia prima? Fuentes del sector indican que se ha sondeado a El Musel para conocer las condiciones y disposición que tendría para asumir la entrada de 400.000 toneladas anuales de chapa. En principio la materia prima llegaría de fuera de la Unión Europea por sus inferiores costes de producción. Network asegura en su web que mantiene bases y oficinas abiertas en Marruecos, Turquía y Brasil, entre otros territorios. De materializarse la operación supondría un salto en los tráficos portuarios. La última memoria anual publicada por la Autoridad Portuaria cifra en 87.512 las toneladas desembarcadas en 2017 de producto siderúrgico, categoría en la que en principio se engloba esta mercancía, si bien hay algún tipo de chapa que viaja dentro de contenedores y se diluye en la estadística. Con todo, las cantidades que valora importar desde Gijón Network Steel bastan para multiplicar por cuatro veces y media la actual descarga de producto siderúrgico.

El desarrollo de la fábrica

El holding nacional, que se ha convertido en el principal competidor de ArcelorMittal, cuenta para su proyecto leonés con el apoyo de las administraciones autonómica y central. La Junta de Castilla y León bonifica en un 50% la adquisición de las parcelas para la ampliación de la nave, se comprometió a acortar a tres meses los plazos de las licencias, y facilitará financiación para formar a los trabajadores y adaptar el suministro energético a las necesidades de la nueva fábrica. El Gobierno autonómico comprometió hasta diez millones en préstamos participativos e involucrarse en la construcción de un ramal ferroviario a las instalaciones. En mayo aprobó ya una primera subvención de 952.000 euros para ejecutar un apeadero provisional de mercancías en la estación ferroviaria de Villadangos del Páramo.

El proyecto de Network Steel va así sumando piezas con viento a favor, pero no siempre ha logrado llevar a buen puerto sus planes, o no a los ritmos previstos. En Cantabria desembarcó como Santander Coated Solutions, incrementando en unas 75.000 toneladas los tráficos portuarios. El holding había anunciado inicialmente que ampliaría su presencia con una planta de acero galvanizado, inversión de 50 millones que crearía 200 empleos. Los trabajos arrancaron en septiembre del pasado año, pero ahora están parados.