El abaratamiento del suelo de Villadangos reafirma su despegue y atrae una decena de nuevas empresas al polígono

Vista aérea del polígono industrial de Villadangos del Páramo.

Un proveedor de Miguélez, dos gasolineras, una empresa del metal de Zamora así como la ampliación de una firma de electrógenos serán algunos de los proyectos empresariales que se asentarán en los próximos meses en el área industrial

A. CUBILLAS
A. CUBILLASLeón

Villadangos del Páramo consolida su músculo industrial y se convierte en un tractor económico y uno de los pilares de la provincia de León.

La crisis abierta tras la salida de Vestas se ha convertido en apenas unos meses en una oportunidad tras el desembarco de Network Steel con una inversión próxima a los 130 millones de euros y la creación de 350 empleos.

Su nombre resuena con fuerza en los círculos empresariales y el efecto llamada no se ha hecho esperar. Así, en lo que va del 2019 Maraña, Asludium, Otero y Miguélez se han sumado al 'despegue' que vive este polígono industrial.

Pero no serán las últimas. El Ayuntamiento prevé la instalación en los próximos meses de en torno a una decena de empresas de diferentes sectores que, de alguna forma, han atendido al efecto llamada motivado por el Programa Territorial de Fomento para Villadangos del Páramo que autorizó la Junta de Castilla y León.

Un programa que ponía encima de la mesa un paquete de medidas, con el abaratamiento del suelo en un 50% como principal atractivo, que buscaba favorecer la reactivación empresarial y fomentar el asentamiento de nuevas empresas en el parque tecnológico.

Y, el efecto llamada, no se ha hecho esperar. Concretamente está previsto que se sume al polígono una proveedor de Miguélez, la compañía leonesa dedicada a la producción de cables eléctricos, un taller mecánico y una empresa dedicada a la logística y transporte.

Junto a ello, se asentará una empresa de material metálico de Zamora que, tras la compra de una hectárea, será el proyecto de mayor envergadura en este último lote, que se completa con una empresa dedicada a la informótica, otra de construcción y dos nuevas gasolineras. Además, Electrógenos Froilán prevé ampliar su presencia en Villadangos con una segunda nave.

Y la previsión es que el músculo industrial del polígono industrial de Villadangos se fortaleza en los próximos meses con la ampliación de algunos de las firmas ya asentadas, consolidándose como uno de los principales motores económicos de la provincia de León con firmas nacionales como Mercadona o Decathlon y locales de gran proyección internacional como Kadabra o Drasanvi.

Una casualidad convertida en éxito

El polígono industrial de Villadangos fue fruto de una mera casualidad, la misma que llevó en 1999 a Teodoro Martínez a la Alcaldía. La maltrecha situación económica del Ayuntamiento le empujó a pensar en algo grande: tanto como en un polígono industrial de 200 hectáreas, o lo que es lo mismo, como 400 campos de fútbol.

Una idea que se la trasladó a la por entonces consejera de Economía y Hacienda, Isabel Carrasco, a la par que los vecinos acogían como suya una idea y, por unanimidad, aceptaban la cesión de los terrenos.

Durante cuatro años sólo hubo papeles, hasta que en 2013 se empezó la fase de urbanización. La casualidad quiso también que el Ayuntamiento tuviese que acelerar la recepción para que Vestas, la primera en instalarse, levantase su planta. Aunque fue Mercadona la primera compañía que adquirió una parcela.

A su sombra, se fueron asentando decenas de empresas y pronto el Ayuntamiento mejoró su situación económica. Era el principio de un futuro prometedor. Hasta que, en el año 2010, se frenó en seco. Y a partir de ahí, vacío. Tanto que la ampliación del polígono industrial en otras 200 hectáreas se quedó en saco roto. Un proyecto que ya el anterior equipo de gobierno no descarta su recuperación a futuro.