Suárez Illana deja pasmado al PP al decir que el aborto es propio de «neandertales»

Adolfo Suárez Illana, candidato del Partido Popular al Congreso por Madrid./EFE
Adolfo Suárez Illana, candidato del Partido Popular al Congreso por Madrid. / EFE

El número dos por Madrid rectifica su afirmación de que en Nueva York «se permite el aborto después del nacimiento»

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁNMadrid

En la dirección del PP no daban crédito a las palabras de Adolfo Suárez Illana sobre el aborto. La interrupción del embarazo es uno de los temas más espinosos para los populares, al punto de que han decidido dejarlo fuera del programa electoral. Pablo Casado ha proscrito el tema de sus discursos tras un par de resbalones. Por eso, cuando el número dos de la lista de Madrid decía este jueves por la mañana en una entrevista en Onda Cero que el aborto es propio de «los neandertales» o que «en Nueva York está permitido después del nacimiento», más de un dirigente de la planta noble en la calle Génova se llevó las manos a la cabeza.

Para justificar su desacuerdo con la legislación de interrupción del embarazo, Suárez Illana señaló que «los neandertales también lo usaban, esperaban a que naciera y entonces le cortaban la cabeza». Por si no había sido convincente, añadió que «en Nueva York se acaba de aprobar una ley por la cual se permite el aborto después del nacimiento, que es curioso».

La dirección popular evita desautorizar a su fichaje estrella pero el enfado con sus palabras era palpable

Todo ello en un contexto en el que clasificó de «salvajada» que no se haga nada desde el Gobierno para reducir los casi 100.000 abortos que se practican al año en España. Para Suárez Illana, la receta sería «ayudar a las mujeres que tienen que decidir entre ser madres de un niño vivo o un niño muerto». El número dos de los populares defendió que «es incuestionable que un embrión es una vida», y si no se interrumpe su desarrollo vital «acaba siendo un paisano con barba o una señora maravillosa».

Horas después rectificó sus palabras sobre la legislación neoyorquina, con la que también es muy crítico el presidente estadounidense, Donald Trump. La normativa en ese estado norteamericano permite el aborto libre en las primeras 24 semanas de gestación. Pasado ese tiempo, se puede abortar si un médico autorizado establece que la vida del feto es inviable o que hay un alto riesgo para la vida o la salud de la madre. «Cuando uno se equivoca y mete la pata, lo mejor es pedir disculpas», dijo Suárez Illana en un acto del PP en Logroño. Y reiteró: «Lo siento, pido disculpas y punto. Se acabó la polémica».

Explicó además que había estado «toda la tarde» con averiguaciones para ver si sus palabras eran correctas o no y un despacho de abogados de Nueva York le confirmó «que no lo eran».

Pero para entonces la tormenta política ya se había desatado. En el PP guardaron silencio, pero el malestar en la dirección del partido era palpable. El jefe de campaña y vicesecretario de Organización, Javier Maroto, envió un mensaje a través de las redes sociales: «No vamos a hacer propuestas sobre el aborto mientras este asunto esté pendiente del Tribunal Constitucional. Sí proponemos una ley de maternidad para que todas las mujeres que libremente decidan ser madres lo puedan hacer con todas las ayudas laborales, económicas y fiscales».

Reacciones

«¿Pero qué le hemos hecho las mujeres a la derecha? Nuestros derechos no se cuestionan, se garantizan. Ya basta de tanto machismo y tanta mentira», se quejó la portavoz socialista en el Congreso, Adriana Lastra. «Usted es un salvaje», señaló su homóloga en Unidas Podemos, Irene Montero. «Un regreso al pasado», apuntó la portavoz de Igualdad de Ciudadanos, Patricia Reyes.

Desde el Gobierno, la ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, María Luisa Carcedo, señaló que era «lamentable» volver a «conceptos prehistóricos» en el debate sobre el aborto, un derecho de la mujer.