Santi Vila: «Puigdemont no supo gestionar la presión de las redes sociales para evitar la DUI»

El exconsejero de Empresa y Conocimiento, Santiago Vila, declara en el juicio dle 'procés' / EP

El exconseller relata al tribunal del 'procés' las negociaciones con el Gobierno para ir a elecciones tras el 1-O y lamenta el olvido de «dos millones de catalanes» constitucionalistas

Mateo Balín
MATEO BALÍNMadrid

La declaración del procesado Santi Vila, exconseller de Empresa de la Generalitat, era muy esperada en el juicio del 'procés'. Fue el único miembro del Govern que no firmó la declaración unilateral de independencia (DUI). Dimitió el 26 de octubre de 2017, «frustrado tras desbaratarse un pacto» con «altos cargos de Madrid», miembros del Gobierno, del PP o del PSOE, para ir a elecciones y evitar el mal mayor que suponía la citada declaración de la repúblicana catalana en el Parlament de forma «unilateral».

Vila, barcelonés de 45 años, ha señalado que intermedió con los socialistas y con el ejecutivo de Rajoy, quienes tenían interés en evitar la «colisión» tras la celebración del referéndum del 1 de octubre. «Todos deberíamos haber sido más responsable. Teníamos que evitar la suspensión del autogobierno. Trabajé con interlocutores políticos, religiosos, empresarios e institucionales, quienes con buena fe querían evitar el despropositio de que esto acabara mal», ha comentado.

El procesado por delitos de desobediencia y malversación de caudales públicos ha revelado por vez primera en público que el miércoles 25 de octubre «lo habíamos conseguido». «Nos fuimos a dormir con una sensación de paz interior, de que no íbamos a tomar ninguna decisión unilateral. Pero lo que pasó esa madrugada a mí me cuesta la carrera política....».

«¿Qué pasó?», le ha preguntado el fiscal Fidel Cadena. «Que lo que habíamos acordado discretamente se rompió. Llamé al president Puigdemont y le recordé que habíamos dado la palabra al Gobierno de que iríamos a elecciones. Él mismo me dio la mano. Al final fuimos aprendices de mago ante la presión de la redes sociales, que incitaban a llegar hasta el final. Yo pensé, si no somos capaces de gestionar emocionalmente esto pues dimito».

Hace unos meses, Vila aseguró en una entrevista a La Vanguardia que el cambió de opinión se produjo el 26 de octubre de madrugada. «Las redes escupían que Puigdemont traicionaba a los votantes del 1-O, y Junqueras le dejó solo. Sin Twitter, hoy tendríamos Govern», aseguró. «Tuiteaban cargos del PDeCAT anunciando que dimitían, y (Gabriel) Rufián dijo lo de la cesión por «155 monedas de plata», y (Antonio) Baños poniéndolo cabeza abajo, y la gente llegando a la plaza Sant Jaume... Y Puigdemont no quiso quedar para la historia como el traidor», dijo.

«El 1-O lo financiaron mecenas catalanes»

Vila, que se enfrenta a siete años de prisión y 16 de inhabilitación, ha apuntado que el referéndum del 1-O fue financiado por mecenas catalanistas y empresarios que estaban dispuestos a sufragar estos gastos, porque Puigdemont le aseguró: «Estate tranquilo que no gastaremos ningún euro del erario público».

«Pero mi impresión, por mi bagaje político, es que esto se había financiado por mecenazgos, mecenas catalanistas, empresarios comprometidos con la iniciativa y dispuestos a sufragar estos gastos», ha destacado el exconseller.

Al respecto, ha afirmado que después de la suspensión de la ley de referéndum por el Tribunal Constitucional, «nunca se tomó un acuerdo por parte del Gobierno (de la Generalitat) que supusiera un gasto» de forma que se dio «cumplimiento al mandato judicial».

«No había ningún tipo de posibilidad» de dar luz verde a ningún gasto «a no ser que alguien eludiera su responsabilidad», ha señalado Vila, quien ha añadido que «sabía que nadie» de su Conselleria iba a tomar «una decisión que comportara gasto público», por lo que quedó «doblemente tranquilo».

Del mismo modo, ha lamentado el error de olvidar durante el 'procés' a los «dos millones de catalanes» que se quedaron en casa en el 1-O.

Más información