Podemos tumba su decreto de alquileres y hace sufrir a Sánchez en la negociación presupuestaria

La formación de Iglesias censura que no se ponga límite a los precios mientras el Gobierno descarta que las cuentas estén en riesgo

ANDER AZPIROZMadrid

La convalidación en el Congreso de ocho reales decretos del Gobierno puso este martes a prueba los apoyos de Pedro Sánchez en el hemiciclo. El debate se produjo apenas unos días antes del comienzo de la tramitación de los Presupuestos para el año que viene, que se mantienen en el aire ante la negativa de las fuerzas independentistas a respaldarlos. Y el Ejecutivo se topó con que sus socios de Unidos Podemos tampoco le pondrán fácil la negociación.

El grupo que lidera Pablo Iglesias tumbó este martes el decreto de medidas urgentes en materia de vivienda que ampliaba el plazo de prórroga de los contratos de alquiler de tres a cinco años. Con los votos en contra de Unidos Podemos, PP, Ciudadanos, Esquerra, Bildu, UPN y Foro Asturias, el Congreso rechazó la propuesta del Gobierno. Los 103 respaldos del PSOE, PDeCAT, PNV, Compromís, Coalición Canaria y Nueva Canarias resultaron insuficientes.

La portavoz de Unidos Podemos, Irene Montero, argumentó que la iniciativa no recogía los acuerdos que pactaron Pedro Sánchez y Pablo Iglesias en la negociación para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado. En concreto, la formación morada exige que se ponga un límite al precio de los alquileres, aunque se trata de una medida que, según algunos juristas, podría plantear dudas legales y constitucionales.

El encargado de defender la iniciativa en el hemiciclo fue el ministro de Fomento. «Este es solo un primer paso», argumentó José Luis Ábalos con el ánimo de dejar la puerta abierta a medidas complementarias y de intentar así reconducir una negociación con Unidos Podemos que se prolongó hasta el último momento. «Se trata de una oportunidad que no debemos perder. Las oportunidades se presentan y se aprovechan o se desaprovechan», añadió el número tres del PSOE. Pero pocas de opciones hubo este martes de salvar el texto.

La derogación deja en papel mojado los cambios impulsados por el Gobierno. Más allá de la prórroga de los contratos de alquiler, se había fijado en dos mensualidades el máximo de garantía adicional a la fianza que puede reclamarse y había quedado establecido que los gastos de la gestión inmobiliaria recayeran en el arrendador en caso de tratarse de una persona física. También se permitía a la comunidad de propietarios limitar las viviendas turísticas. Ahora, el Ejecutivo buscará alternativas, otras fórmulas legales que recojan, además, las demandas de su socio parlamentario.

Nuevas conversaciones

Aunque a Podemos le gustaría que el Gobierno presente un nuevo decreto, el ministro de Fomento mostró este martes su enfado en los pasillos del Congreso y descartó aprobar «cada mes» un nuevo texto. Fuentes gubernamentales creen que la izquierda no ha dado una buena imagen sobre su capacidad de llegar a acuerdos. Pero, pasado el momento frustración, todo está abierto.

En Hacienda templan los ánimos. La negociación de Presupuestos, insisten, sigue en marcha y descartan rotundamente que el varapalo de este martes vaya a poner en peligro el entendimiento entre el Gobierno y Unidos Podemos.

Este es el primer real decreto que decae desde que Pedro Sánchez está en la Moncloa. Y en este tiempo, dada su fragilidad parlamentaria, ha recurrido a este instrumento hasta en 26 ocasiones. Pero antes que él, en 2017, Mariano Rajoy sufrió una derrota similar en materia de estiba al abstenerse Ciudadanos en el último momento.

Aun así, no es nada habitual. El Congreso ha tumbado cuatro decretos ley desde que entró en vigor la Constitución. El primero fue uno de UCD sobre la Junta Central de Acuartelamiento. Y en 2006, el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero no pudo sacar adelante, por un error, otro sobre el impuesto al tabaco.

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