Una periodista objetivo de 'Txeroki': «Tuve claro que nadie me iba a echar de mi tierra. Había que resistir»

Garikoitz Aspiazu Rubina, 'Txeroki'./Emilio Naranjo (Efe)
Garikoitz Aspiazu Rubina, 'Txeroki'. / Emilio Naranjo (Efe)

María Luisa Guerrero, exdelegada de Antena 3 en el País Vasco, relata al tribunal su «pesadilla» tras recibir un paquete bomba del comando dirigido por el jefe de ETA

Mateo Balín
MATEO BALÍNMadrid

María Luisa Guerrero, exdelegada de Antena 3 en el País Vasco, ha relatado este lunes al tribunal de la Audiencia Nacional que juzga al exjefe militar de ETA Garikoitz Aspiazu Rubina, alias 'Txeroki', la «pesadilla» en que se convirtió su vida tras conocer que era objetivo de la banda terrorista. «Desde que conocí que formaba parte de las listas de ETA hasta 2011, cuando anunció el fin de la violencia, mi vida fue una pesadilla. A pesar de eso, tuve claro que nadie me iba a callar y que nadie me iba a echar de mi tierra. Había que resistir», ha afirmado.

Guerrero ha declarado por videoconferencia en el juicio contra el jefe terrorista, acusado de ordenar el envío de un paquete bomba a su casa de Leioa (Vizcaya) el 17 de enero de 2002. La Fiscalía pide para él casi 20 años de cárcel y en su turno de palabras apenas ha hecho una mención al tribunal. «Sobre esa actuación no sé nada. No tengo nada que decir ante este tribunal. Solo ante uno del País Vasco», ha señalado 'Txeroki'.

El terrorista fue trasladado desde Francia para declarar en varios sumarios donde está acusado. En este caso, los investigadores concluyeron que formaba parte entonces del 'comando Olaia', que aquel día de enero de 2002 remitió tres paquetes bomba al domicilio de María Luisa Guerrero, al vicepresidente del Grupo Correo, Enrique Ybarra, y al director de Radio Nacional en el País Vasco, Santiago Silván.

En el caso de la delegada de Antena 3, ella no estaba en ese momento en su casa, pero el paquete -una caja de cartón que contenía 230 gramos de dinamita-goma- fue recogido por su madre, que se encontraba con su otra hija y su nieta de entonces tres años. Por fortuna, avisaron a la Ertzaintza tras levantar sospechas.

«A partir de entonces, mi madre entró en una depresión profunda de la que no se recuperaría hasta su muerte -falleció en 2008-. Y mi hermana entró en un estado de 'shock' al pensar que su hija de tres años podía haber saltado por los aires», ha relatado este lunes.

«Mi vida dio un vuelco brutal»

Los tres paquetes enviados por el comando fueron desactivados por los artificieros de la Ertzaintza. «Cuando averiguas que alguien quiere matarte, te salta una sorpresa mayúscula. Yo soy vasca y soy periodista, que defiende la democracia. Y descubres que, por ello, alguien te pone una diana», ha indicado Guerrero durante su declaración ante el tribunal, donde ha relatado cómo antes del atentado ya había empezado a llevar escolta y a adoptar medidas de seguridad. «Mi vida entera dio un vuelco brutal», ha apostillado durante la vista oral en el primer juicio celebrado contra 'Txeroki' tras el anuncio de disolución de la banda terrorista.

La Audiencia Nacional ya condenó en 2011 por estos hechos a los etarras Asier Arzalluz e Idoia Mendizábal a 20 años de cárcel. Sin embargo, en 2011 'Txeroki' resultó absuelto en la causa por el envío del paquete bomba a Enrique Ybarra, pero unos días después la Audiencia Nacional le impuso una pena de 377 años de prisión por 20 delitos de asesinato en grado de tentativa (18 años por cada uno). En 2014, durante el juicio por el atentado en la Bolsa de Bilbao, también se negó a declarar: «No les autorizo a juzgar a los ciudadanos del País Vasco y no voy a contestar a ninguna pregunta», dijo entonces.

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