Lío en Soto del Real por la «mudanza» de los presos

El presidente del Parlamento de Cataluña, Roger Torrent (d), a su llegada a la prisión Soto del Real./EFE
El presidente del Parlamento de Cataluña, Roger Torrent (d), a su llegada a la prisión Soto del Real. / EFE

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

Guerra en Soto del Real por el menaje de los presos del procés. Los siete internos en la cárcel madrileña han puesto el grito en el cielo por la bienvenida que, dicen, les ha procurado Instituciones Penitenciarias. Según han relatado los encarcelados, los funcionarios les han quitado todas sus prendas amarillas, color elegido por los secesionistas para defender su causa y la libertad de los encarcelados. Y no solo eso, ahora piden que se retrase tres semanas el inicio del juicio, porque, sostienen, han perdido cuatro días preciosos sin sus ordenadores donde estaban los documentos del proceso. Interior y los funcionarios niegan tajantemente tales acusaciones.

El presidente del Parlament, Roger Torrent, se convirtió este lunes en portavoz de esta particular cruzada tras visitar en Soto a Oriol Junqueras, Jordi Turull, Raül Romeva, Josep Rull, Joaquim Forn, Jordi Sànchez y Jordi Cuixart. A su salida dijo que a los presos les fueron requisadas las prendas amarillas. «Todo lo que sonaba a amarillo se lo han quitado, decían que eran símbolos», afirmó Torrent, que sostuvo que los funcionarios les han retirado incluso fotos de familiares por posar con lazos amarillos.

Para entonces la guerra ya estaba declarada. No solo las prendas amarillas. Según los siete reclusos también les quitaron los ordenadores en los que almacenan los 60.000 folios del sumario, las televisiones, las revistas, la ropa de cama (particularmente los edredones), productos de higiene o los, útiles de oficina. Y lo peor, les habían recluido en celdas gélidas. «El frío es uno de nuestro peor enemigo. En Soto del real, cerca de la Sierra de Guadarrama, sólo hay calefacción dos horas al día. Las celdas son auténticos frigoríficos. Inaudito», han llegado a escribir en la cuenta de Twitter de Rull, que obviamente él ya no gestiona desde la cárcel.

Hasta aquí la versión de los presos, porque la de los funcionarios e Instituciones Penitenciarias está en las antípodas. «Llegaron con una auténtica mudanza a cuestas. Esa cantidad de material y ropa no cabe en ninguna celda, además de que no es reglamentaria», aseguran funcionarios de Soto.

«No por colores»

Instituciones Penitenciarias reconoce que, efectivamente, se les ha retirado alguna ropa, pero «por supuesto no por criterios de colores». A los presos –explican portavoces de Interior- se le ha dejado, como al resto de los internos, la vestimenta que cabe en los pequeños armarios de las celdas, ya que está prohibido en todos los centros penitenciarios tener ropa fuera de estos receptáculos. También se les ha retirado la ropa de cama (independientemente del color que tuviera) porque el reglamento establece que las sábanas y mantas las facilita el centro y deben ser las mismas en todas las celdas, por motivos de seguridad. Lo mismo ocurre con el material de higiene, que es siempre entregado por la cárcel.

Todas las revistas, libros y documentos –explican desde Soto- les han sido devueltas tras ser inspeccionadas, como marca el reglamento. Igualmente todos los efectos personales (incluidas las pinturas de Römeva aficionado a dibujar) también están ya en su poder. «Todo lo que cabía en la celda y es legal está ya en su poder», recalcan funcionarios del módulo de respeto de Soto, que explican que, además, al no tener compañía en la celda, se ha abierto un poco la mano a que pudieran tener más material del habitual. Todas las televisiones que trajeron consigo –apuntan- les han sido entregadas, tras 'capar' los puertos USB de los aparatos para que no puedan ser usados para conectarse a internet, algo totalmente prohibido en prisión, salvo en los cursos.

En cuanto a los ordenadores, más de los mismo. Interior explica que los aparatos, entre los que se encontraban varias computadoras de mesa (no portátiles) con sus respectivos CPU, ya les han sido devueltos tras ser inspeccionados los discos duros para cumplir con los requerimientos fijados por el Supremo. Esto es, que puedan manejar los numerosos documentos de la causa. Estos ordenadores, como marca el reglamento, también han sido inhabilitados para recibir internet.

Aun así, las defensa de Junqueras, Romeva, Sànchez, Turull y Rull han presentado sendos escritos en el que solicitan tres semanas para estudiar los papeles debido a que, aseguran, los reclusos no tienen acceso a las computadoras lo que, a una semana vista del juicio, «comporta una evidente y ya efectiva vulneración de su derecho de defensa y de su derecho fundamental a la igualdad ante la ley».

Sobre el tema del frío, Interior es tajante. No es cierto que la calefacción en Soto solo se encienda dos horas. Hay calefacción durante todo el día y se apaga durante la noche, «como sucede en la inmensa mayoría de comunidades de vecinos».

En Interior y en Soto esperan ya la siguiente queja de los presos del procés.

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