La Fiscalía detalla 404 incidentes para apuntalar la rebelión del procés

La Fiscalía detalla 404 incidentes para apuntalar la rebelión del procés
EFE

El Ministerio Público dibuja una «situación claramente insurreccional» durante 49 adías a través de los disturbios el 1-O, los escraches contra los agentes y las algaradas en las dos huelgas

MELCHOR SÁIZ-PARDO y MATEO BALÍNMadrid

La Fiscalía quiere dejar claro que su acusación de rebelión contra los líderes del procés no es una decisión subjetiva. Es más, que es cuantificable numéricamente. El Ministerio Público, tras 50 sesiones y cerca 300 horas de juicio, ha llegado a la conclusión de que la intentona separatista catalana de otoño de 2017 desembocó en una «situación claramente insurreccional» por el alto número de incidentes que buscaban desestabilizar al Estado.

Según el recuento hecho por la acusación popular en su escrito de conclusiones, la rebelión del procés se plasmó exactamente en 404 altercados que tuvieron lugar en los 49 días que van desde el 20 de septiembre de 2017 (fecha del asedio a la comitiva de la Guardia Civil durante el registro a la Consejería de Economía y en el que la Fiscalía fija el inicio de la «insurrección») al 8 de noviembre (día en el que se celebró la huelga general convocada por CSC, ANC y Òmnium, último acto de la intentona separatista, según el análisis del Ministerio Público).

Ochenta incidentes el 1-O

De forma paradójica, los fiscales Javier Zaragoza, Consuelo Madrigal, Jaime Moreno y Fidel Cadena afirman que el epicentro de esa «insurrección» tuvo lugar el 1-O, la jornada electoral ilegal en la que, según las defensas de los doce procesados, se demostró precisamente que el procés no fue una rebelión porque la actitud de los más de dos millones de ciudadanos que participaron en la consulta fue absolutamente pacífica y el delito de rebelión requiere del ejercicio de violencia. En las antípodas se sitúa el relato de la Fiscalía que afirma que solo en aquella jornada se produjeron 80 «incidentes con enfrentamientos y hostilidades frente a la actuación de las fuerzas de seguridad». El relato de las defensas de que en aquella jornada en los colegios todo fue un ejercicio de resistencia pacífica es rechazado de plano por la acusación pública.

Otro de los ejes fundamentales de la Fiscalía a la hora de mantener la rebelión son los escraches. De acuerdo con su relato, en el periodo álgido del procés (que el Ministerio Público sitúa entre el 20 de septiembre –asedio a la consejería- y 27 de octubre de 2017 - aplicación del artículo 155-) hubo 47 «actos de acoso» a casas cuarteles y acuartelamientos; otros 23 actos de acoso a comisaría de Policía Nacional y «edificios públicos del Estado» en Cataluña: se produjeron once escraches a hoteles y alojamientos en los que se hospedaban los policías y guardias civiles desplazados a la operación Copérnico-Avispa; y 47 «ataques» a sedes del PSC.

Pero hubo otros disturbios antes y después que éstos y que la Fiscalía también cuantifica. El informe recoge, además del asedio a los guardias civiles de la Consejería de Economía, el acoso a los funcionarios que el 19 y el 20 participaron en otros registros de la 'operación Anubis' para frenar el referéndum (como los realizados en la sede de Exteriores o la Cup).

Huelgas y cortes

En una de las interpretaciones más polémicas, el Ministerio Público incluye como incidentes para 'engordar' la rebelión los disturbios que se produjeron en el llamado «Paro de País» del 3 de octubre de 2017, la huelga general convocada 48 horas después de la jornada de la consulta ilegal para protestar por las cargas policiales en los colegios. La Fiscalía recuerda que en ese paro se produjeron 116 altercados en forma de «cortes de carreteras y vías férreas» , que cuantifica como incidentes para la rebelión y no simples desórdenes públicos en una jornada de huelga, habida cuenta del «caos circulatorio» que causaron.

Tampoco son simples desórdenes para la Fiscalía los incidentes que tuvieron lugar el 8 de noviembre, en la segunda gran huelga del procés y que, de acuerdo con el análisis de la acusación pública, puso punto final a la intentona secesionista. En este segundo paro, afirma la Fiscalía, se produjeron 77 cortes de «vías de comunicación rodadas».