El tribunal del 'procés' busca la unanimidad en una sentencia histórica

El magistrado Manuel Marchena (c) preside el tribunal de siete jueces, formado por Andrés Palomo (i), Luciano Varela (2i), Andrés Martínez Arrieta (3i), Juan Ramón Berdugo (3d) Antonio del Moral (2d) y Ana Ferrer (d)./EFE
El magistrado Manuel Marchena (c) preside el tribunal de siete jueces, formado por Andrés Palomo (i), Luciano Varela (2i), Andrés Martínez Arrieta (3i), Juan Ramón Berdugo (3d) Antonio del Moral (2d) y Ana Ferrer (d). / EFE

La Fiscalía pide a la sala una vista por si fuera necesaria ampliar la prisión provisional de los 'Jordis', que se cumple el miércoles 16 de octubre

MELCHOR SÁIZ-PARDO y MATEO BALÍNMadrid

El presidente de la Sala Segunda (de lo Penal) del Tribunal Supremo, Manuel Marchena, lleva semanas dedicando toda su jornada laboral, y buena parte de sus horas de asueto, a la sentencia. Solo se ocupa de otros quehaceres judiciales unas horas los martes cuando despacha con el presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes.

Los otros seis magistrados del tribunal que juzgó a los doce líderes independentistas catalanes todavía tenían algún momento libre, pero desde que comenzó el mes de octubre no levantan cabeza. Las reuniones ya son diarias. También este martes, según afirman desde el alto tribunal.

El tribunal ha comenzado a intensificar el trabajo para intentar que el fallo esté listo antes de una semana. Solo la falta de unanimidad podría retrasar la sentencia. Una posibilidad que parecía remota hasta que este martes la Fiscalía pidió a la sala que convocase una vista por si fuera necesario ampliar los dos años de prisión provisional de Jordi Sànchez y Jordi Cuixart, líderes civiles del 'procés', que cumple el miércoles 16 de octubre.

Fuentes judiciales apuntan como fechas probables para la publicación de la sentencia este viernes 11 y, sobre todo, el próximo lunes 14

Hasta esta petición del Ministerio Público, que en cualquier caso es preceptiva, en fuentes judiciales se apuntaban como fechas probables para la publicación de la sentencia este viernes 11, y sobre todo el próximo lunes 14.

En el Ministerio del Interior y en la jefatura de los Mossos desde luego tienen claras sus preferencias. Hacer público el fallo este viernes, en puertas de un fin de semana con dos días festivos y además fiesta nacional, sería ponérselo muy fácil a los colectivos más radicales independentistas que han llamado a colapsar Cataluña con marchas y protestas inmediatamente posteriores a conocer la sentencia. Unas convocatorias que serían mucho más multitudinarias si no son en días laborables.

Cálculo de penas

Sea como fuere, el tribunal, si no hay imprevistos, podría tener perfectamente listo el fallo para esas fechas. Los magistrados, tras llegar a acuerdos sobre los tipos delictivos aplicables a cada uno de los acusados (rebelión, sedición y/o malversación), ya abordan el estudio de las penas concretas de los procesados.

Para ello, están repasando el grueso ya redactado de la sentencia, sobre todo el apartado de hechos probados en el que figura el papel de cada uno de los encausados. Ese relato es el que ha dado más trabajo a los jueces, pero sobre todo a Marchena quien, como ponente (además de presidente), ha sido el encargado de ordenar para el debate las más de 300 horas de juicio.

Con el grueso del trabajo ya hecho, las reuniones en esta última fase, explican fuentes jurídicas, están siendo «menos laboriosas», pero más intensas en el debate. Aun así, el ambiente entre los miembros del tribunal, apuntan estas mismas fuentes, «es muy bueno». Quizá porque los magistrados saben que en sus manos está la que probablemente sea la sentencia más importante de la historia reciente de España y no ha habido tensiones ni grandes discusiones entre los siete togados a pesar de su diversidad ideológica (tres llamados conservadores, dos moderados y dos progresistas).

Manuel Marchena

Las Palmas, 1959. En 2014 le nombraron presidente de la Sala Segunda. Le han correspondido muchos casos 'calientes', desde formar parte del tribunal que condenó a Baltasar Garzón hasta la ratificación de la prisión para Iñaki Urdangarin. La filtración de un whatsapp del popular Ignacio Cosidó le hizo renunciar como próximo presidente del CGPJ.

Andrés Palomo

Salamanca, 1955. Tras dieciséis años como presidente de la Audiencia Provincial de Segovia, fue nombrado magistrado del Supremo gracias al apoyo conservador en el Consejo, que también le ofreció presidir la Audiencia Nacional. Lo rechazó.

Luciano Varela

Pontevedra, 1948. Fundador de la progresista Asociación Jueces para la Democracia, redactó el borrador de la Ley del Tribunal del Jurado popular e instruyó el caso por el que Baltasar Garzón acabó absuelto en la causa del franquismo.

Andrés Martínez Arrieta

Logroño, 1955. Habría sustituido a Marchena si éste se hubiera ido a presidir el CGPJ. Estuvo en el tribunal que condenó a Garzón por las escuchas en el 'caso Gürtel'.

Juan Ramón Berdugo

Valladolid, 1954. De la conservadora Asociación Profesional de la Magistratura, sustituyó como magistrado en la Sala Segunda al ex fiscal general Cándido Conde-Pumpido.

Antonio del Moral

Madrid, 1959. Fue el ponente en el 'caso Nóos' que acabó condenando a Urdangarin a casi seis años de cárcel, que sigue cumpliendo.

Ana Ferrer

Madrid, 1959. En 2014 se convirtió en la primera mujer en ser nombrada magistrada de la Sala Segunda. Pertenece a la progresista Jueces para la Democracia.

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