La captura del petrolero en Gibraltar sume a España en una crisis internacional

Imagen del petrolero iraní capturado/Efe
Imagen del petrolero iraní capturado / Efe

Madrid presenta una queja diplomática ante Londres por abordar el buque en las aguas en disputa con la colonia británica

Ander Azpiroz
ANDER AZPIROZMadrid

La captura por parte de fuerzas gibraltareñas y de la Marina Real británica de un petrolero de bandera panameña y cargado con crudo iraní en aguas del Estrecho, que tanto España como Reino Unido reclaman como propias, ha sumido a varios países en una polémica internacional y un cruce de protestas, con amenazas bélicas incluidas.

Fuentes del Ministerio de Exteriores confirmaron este viernes que Madrid ya ha presentado una protesta diplomática ante Londres por la incursión en sus aguas territoriales. La basa en el Tratado de Utrecht de 1715, por el que se cedió el Peñón al Reino Unido al finalizar la Guerra de Sucesión, a la colonia solo le pertenecen las aguas del interior de su puerto.

Las autoridades del Peñón tienen otra visión sobre este asunto. Según mantiene su ministro principal, Fabián Picardo, son aguas gibraltareñas todas aquellas que se encuentran hasta a tres millas de la costa, una versión que viene de una anticuada regla, según la cual, la jurisdicción marítima de un territorio llegaba hasta donde alcanzaban sus proyectiles de cañón. El petrolero ‘Grace I’, que permanecerá retenido al menos dos semanas, fue abordado a cuatro kilómetros al sur del Peñón en una zona utilizada por las embarcaciones que cruzan el Estrecho para recargar suministros.

Exteriores, que según reveló el ministro Borrell el jueves estaba al tanto de la operación, sostiene que la marina británica abordó el buque en aguas españolas. Lo hizo a petición de Estados Unidos porque, según la información ofrecida por Washington, el petrolero se dirigía cargado de crudo a un puerto sirio, violando así el embargo internacional al régimen de Bashar el-Asad, aliado de Rusia e Irán, país este último al que, además, pertenece la carga que transporta el buque.

Amenaza iraní

Desde Teherán se acusa a Reino Unido de cometer un «acto de piratería». La Administración Trump, en cambio, aplaudió la «excelente noticia». «Estados Unidos y nuestros aliados continuarán impidiendo que los regímenes de Teherán y Damasco se beneficien de este comercio ilegal», señaló John Bolton, consejero de Seguridad Nacional y uno de los halcones del gobierno estadounidense.