Errejón hace oficial su candidatura a las generales al frente de Más País

Rita Maestre e Íñigo Errejón. /Efe
Rita Maestre e Íñigo Errejón. / Efe

El ex numero dos de Podemos tiene hasta el lunes para cerrar sus alianzas con otras fuerzas políticas

Ander Azpiroz
ANDER AZPIROZMadrid

Íñigo Errejón regresa a la política nacional tras su fugaz paso por la autonómica. El candidato de Más Madrid en las pasadas elecciones de mayo hizo este miércoles durante una asamblea general celebrada en la sede federal de UGT el anuncio que todo el mundo esperaba desde que el domingo su partido decidió concurrir a las generales de noviembre. Lo hará bajo la marca Más País, la misma que gritó al unísono la militancia durante el discurso de su líder. «Será un proyecto moderno, verde y feminista», destacaron sus impulsores. Hoy mismo se lanzó ya la página web y la campaña para recaudar fondos, lo que indica que el movimiento del recién elegido candidato llevaba ya cierto tiempo planificado.

Durante el cónclave, Errejón fue designado candidato por aclamación unánime, tanto que a su llegada a la asamblea fue ya recibido al grito de «presidente, presidente». Y es que tras la renuncia de Manuela Carmena a regresar a la primera línea política el exdirigente podemista es el mayor valor de esta joven formación que busca su hueco entre PSOE y Podemos. «Estoy dispuesto a encabezar una candidatura que garantice un Gobierno progresista tras las elecciones de noviembre», afirmó ante un auditorio entregado. La exalcaldesa de Madrid no asistió al acto, aunque su apoyo se da por descontado. Todo lo contrario de lo que le ocurrió a Pablo Iglesias. En ninguna de las tres últimas generales Carmena aceptó hacer campaña o pedir el voto para el secretario general de Podemos.

Las alianzas

Mientras se definen todos los territorios donde presentará candidaturas, Errejón sigue tejiendo alianzas. Antes siquiera de postularse ya cerró el acuerdo con Compromís y están al caer otros con la Chunta Aragonesista, con el sector de las 'mareas' gallegas que rompió con Iglesias y con los ecologistas de Equo. El plazo para registrar las coaliciones concluye este lunes. Según explicó Errejón, su formación solo se presentará donde puedan ganarse escaños progresistas. Donde pueda perjudicarse esa mayoría y favorecer a la derecha por la dispersión de la izquierda, no habrá lista, al menos de momento. «Primero el país y luego las siglas», zanjó el ex secretario Político de Podemos.

El candidato empleó buena parte de su intervención en criticar que los españoles hayan sido de nuevo llamados a las urnas, la cuarta vez en cuatro años. «Es un momento en el que reina la irresponsabilidad», dijo a modo de crítica hacía quienes no han sabido entenderse tras los comicios del 28 abril. Es decir, los líderes del PSOE y Podemos. «España –añadió– tiene que salir del bucle». Para lograrlo, Errejón dejó claro que él sí está dispuesto a pactar. Lo ha destacado desde hace semanas. Él habría aceptado la vicepresidencia y los tres ministerios que la formación morada rechazó en julio bajo el argumento de que estaban vacíos de competencias y presupuesto.

Temor a la abstención

Errejón ha jugado al despiste durante los últimos meses, en los que aseguró que no entraba en sus planes inmediatos presentarse a las generales. Lo hará con el objetivo confesado de captar al electorado de izquierda desencantado por la incapacidad para entenderse de Pedro Sánchez e Iglesias y que podría decantarse por la abstención. En las próximas elecciones, dijo, será fundamental «que ningún votante progresista se quede en casa».

Pero está claro que el nuevo candidato también aspira a una parte de los votantes que hasta ahora han confiado en Podemos. El cofundador del partido morado espera convencerles poniendo sobre la mesa su perfil más pragmático, el mismo por el cual se da por descontado que con el PSOE él sí habría cerrado un acuerdo de Gobierno. Lo contrario que su antiguo amigo Iglesias, con quien se medirá cara a cara tras su abrupta salida del partido a pocos meses de las elecciones autonómicas.

Pese a la competencia por la izquierda, el líder de Más Madrid y Más País se comprometió a llevar a cabo una campaña electoral limpia, sin reproches que dividan a la izquierda. No lo tendrá fácil con Podemos. Sus antiguos compañeros de filas lo consideran un traidor y se han apresurado en destacar lo pronto que también ha dado la espalda al proyecto que puso en marcha junto a Carmena en la Comunidad de Madrid. «Íñigo y yo éramos muy amigos; ahora no lo somos», avisó Iglesias el martes.