Defensa readmite a la soldado que denunció a su jefe por acoso sexual mientras se tramita su despido

Defensa readmite a la soldado que denunció a su jefe por acoso sexual mientras se tramita su despido

Deja sin efecto la suspensión de la militar de 38 años, que lleva de baja psicológica desde 2016 por la presunta insistencia del brigada a tener relaciones y a masturbarse ante ella

Mateo Balín
MATEO BALÍNMadrid

El Ministerio de Defensa ha acordado el reingreso de la soldado del Ejército del Aire suspendida del servicio tras denunciar a su jefe por acoso sexual. La decisión se toma de forma temporal mientras dure la tramitación del recurso que ella misma presentó contra su despido. Según informa el ministerio en un comunicado, esta decisión se adopta para no «causar perjuicios de difícil reparación a la interesada, dado que supondría su baja en la Fuerzas Armadas por resolución de compromisos».

El subsecretario de Defensa, Alejo de la Torre, ha acordado «dejar sin efecto la suspensión» de esta militar de 38 años, que el pasado 17 de diciembre presentó un recurso contra la resolución que declaraba su «insuficiencia de condiciones psicológicas, ajenas a acto de servicio». La soldado está de baja psicológica desde 2016.

Hace dos semanas, Defensa aconsejó a la soldado que hiciera uso de su derecho a presentar recursos de reposición y de alzada contra su suspensión, al conocerse que había sido despedida sin indemnización tras diez años en filas porque un tribunal médico había dictaminado que ya no cumplía las condiciones psíquicas para seguir siendo militar, después de que denunciara a su jefe por acoso sexual en 2016. La afectada tenía contrato con el Ejército del Aire hasta 2024.

«En acto de servicio»

La soldado presentó un recurso de reposición en el que argumentó que su inutilidad física debería declararse «como ocurrida en acto de servicio», al ser resultado de «la situación de acoso que ha sufrido en su unidad», lo que motivó «que interpusiera la correspondiente denuncia».

Además de acordar el reingreso de esta militar, Defensa ha solicitado un dictamen de la Junta Médico Pericial Superior para que se pronuncie sobre el origen de su patología, así como sobre «el grado global de limitación que le corresponde», en el caso de que, en su día, quede sin efecto la resolución dictada. Su trauma lo sufrió en su oficina del cuartel de Alcantarilla (Murcia).

El 22 de marzo de 2016, la soldado acudió a la comisaría de Policía de Elche (Alicante) para denunciar a su jefe. Según su declaración, el calvario comenzó nada más llegar a la base. Cuando se presentó al entonces brigada (ahora subteniente) éste le dijo: «A partir de ahora no soy 'a la orden mi brigada' sino 'a la orden mi Francisco» (nombre supuesto). Y le tocó la pierna. Ésta se quedó sorprendida, preguntándose si aquello era normal «en la mili». En los pasillos intentaba evitarlo y él le hacía comentarios humillantes. Incluso se hizo felaciones delante de ella, según la denunciante.

La instrucción del caso pasó a la justicia militar, que inicialmente intentó revocar la orden de alejamiento contra el brigada dictada por la juez civil, aunque luego rectificó. Tres años después de la denuncia, el caso sigue pendiente de juicio. El brigada estuvo seis meses suspendido de destino y en 2017 pasó a la reserva por edad, con el sueldo correspondiente.

 

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