Condenan a una joven a pagar 400 euros por incumplir el contrato de adopción de un perro

Condenan a una joven a pagar 400 euros por incumplir el contrato de adopción de un perro

La sentencia del caso de Juancho, que murió sacrificado tras ser llevado a la perrera, estima en parte una demanda de la asociación 'Ladridos vagabundos'

YENALIA HUERTASGRANADA.

Los perros de adopción estarán un poco más protegidos gracias a un juzgado de Granada. Se trata del Juzgado de Primera Instancia 14, que ha dictado recientemente una sentencia que, una vez sea firme, sentará un importante precedente local a la hora de castigar a los adoptantes de canes que incumplan el contrato. En el caso que ha resuelto este órgano civil granadino, se condena a una joven de la provincia, A. L. R., abonar 400 euros por haber dejado a su madre que llevase a la perrera a Juancho, el can que había adoptado. El animal, un cachorro de american staffordshire abandonado tras nacer, tuvo un triste final: fue sacrificado.

IDEAL ha tenido acceso a la resolución, fechada el 29 de enero y que estima parcialmente la demanda que interpuso la asociación 'Ladridos Vagabundos', que fue la entidad con la que suscribió la chica el contrato de adopción de Juancho.

En sus razonamientos, la titular del juzgado, la magistrada María José Rivas, resalta que la joven adoptante reconoció vía interrogatorio «que incumplió los términos del acuerdo al entregar el animal a su madre para que fuese ella la que decidiese su futuro». Agrega, en este sentido, que «la responsabilidad de su comportamiento únicamente le incumbe a la misma que, sin justificación, realizó dejación de la obligación asumida con el animal y con la asociación que le donó el mismo».

En la demanda, que fue presentada por el abogado de 'Ladridos Vagabundos', David Sánchez Chaves, perteneciente a Agmada (Abogados Granadinos por el Medio Ambiente y los Derechos de los Animales), se pedían en total 900 euros. 400, por el incumplimiento, así como otros 500 más como indemnización por el «daño moral» causado a la citada asociación.

Alegaba la entidad que Juancho «era todavía un cachorro» cuando fue sacrificado, siendo la esperanza de vida para estas razas de aproximadamente 13 años. Aparte, ponía de relieve que estuvo bajo el cuidado de la asociación durante casi ocho meses, «generando vínculos afectivos con el animal». Sin embargo, la jueza no ha estimado esa petición. Para justificar su decisión, la magistrada subraya que, si bien se crearon vínculos afectivos, «no ha quedado acreditado que fuese la asociación la directamente perjudicada por su sacrificio». Y es que, según añade, «no se ha probado que el cuidado del animal hasta su adopción fuese llevado a cabo directamente por la asociación, al quedar probado que se encontraba en régimen de acogimiento».

El día del juicio, la persona que fue cuidadora de Juancho hasta su adopción, Paola Ritacco, destacó en declaraciones a IDEAL lo «bueno» que era. Ella y otras integrantes de la asociación dejaron claro aquel día que lo que buscaban era una sentencia que sirva de «lección» a la gente que se propone adoptar animales. Ya la tienen.