Un ciego, elegido alcalde en un pueblo de Ciudad Real

Isidro Sánchez, alcalde electo de Santa Cruz de los Cáñamos (Ciudad Real), y su perro guía 'Cera'./
Isidro Sánchez, alcalde electo de Santa Cruz de los Cáñamos (Ciudad Real), y su perro guía 'Cera'.

Isidro Sánchez se plantea como objetivo luchar contra la despoblación de Santa Cruz de los Cáñamos

J.V. MUÑOZ-LACUNACiudad Real

«Quiero garantizar el bienestar para nuestros jóvenes y para nuestros mayores, fomentar planes de empleo para que los jóvenes no se marchen del pueblo y conservar el colegio y el consulto médico, que son servicios básicos». Es el principal reto que se marca Isidro Sánchez, alcalde electo de Santa Cruz de los Cáñamos (Ciudad Real) en las elecciones municipales del pasado 26 de mayo. Isidro tiene 26 años y desde niñez es ciego a raíz de un accidente doméstico en el que le cayó salfumán a los ojos.

Lejos de tomárselo como una barrera, Isidro ha sabido adaptarse a las circunstancias y fijarse objetivos para superarlos. Así, finalizó sus estudios de Psicología con un máster en dificultades del aprendizaje y trastornos del lenguaje, hizo prácticas en una cárcel y ha trabajado con víctimas de violencia machista y discapacitados intelectuales. Ante las elecciones locales de este año decidió presentarse por el PSOE para suceder a su tío, Isidro Rubio, que ha sido alcalde en los últimos cuatro años. Éste recomienda a su sobrino en el relevo «ser muy cabezón para ir a las administraciones a pedir dinero y mirar a todos los vecinos por igual, te hayan votado o no y sean del partido que sean».

La España vaciada

El nuevo alcalde de Santa Cruz de los Cáñamos -obtuvo 229 votos frente a 183 del candidato popular- asegura que «ahora hay que convertir las palabras en hechos y trabajar para que el pueblo, que tiene 500 habitantes, la mayoría ancianos, no se quede vacío». También quiere ayudar a los agricultores de su municipio para dotarles de regadío mediante un proyecto de canalización.

Quiso presentarse a los comicios «porque ningún vecino se atrevía a dar el paso y yo soy un enamorado de mi pueblo, que es mi identidad». A sus vecinos no les ha importado que Isidro sea invidente porque le han elegido alcalde por mayoría absoluta. No obstante, Isidro cree que «sigue habiendo prejuicios hacia las personas ciegas y gente que piensa que no podemos hacer ciertas cosas aunque según he ido hablando con los vecinos he comprobado que están orgullosos de que su alcalde sea invidente».

Para que pueda ejercer como alcalde sin problemas, la ONCE le proporciona documentos adaptados. También cuenta con el apoyo de su familia, de su pareja y de su perro guía, 'Cera'. Su vida es todo un ejemplo «para que la gente se fije en las virtudes que tenemos los ciegos como echarle valor a la vida e intentar hacer todo lo que nos proponemos».