Los candidatos se volcarán en las grandes ciudades en el último tramo de la campaña

El secretario general nacional del PP, Teodoro García Egea (2I), junto a la candidata por la Región de Murcia, Noelia Arroyo (c), pasea por las calles de Cartagena. / Efe

Valencia y Madrid acogerán los actos de cierre de los líderes del PSOE, PP y Ciudadanos

R. C.

Pedro Sánchez, Pablo Casado y Albert Rivera han reservado el tramo final de la campaña electoral para amarrar el voto en los grandes centros urbanos. Los tres cerrarán el maratón de mítines con dos actos en Valencia el 26 de abril, donde también se celebran elecciones autonómicas dos días después, y en Madrid, que es un clásico en las campañas.

En la última semana, los candidatos estarán además en Barcelona, Sevilla y Málaga. Son las cinco circunscripciones con más escaños en juego, desde los 36 de Madrid a los 11 de Málaga, y en las que las luchas por los restos que otorgan los últimos diputados son más cerradas.

En esta ocasión las disputas también serán muy reñidas porque la bolsa de indecisos a tres semanas de los comicios se sitúa en el entorno del 30% del censo electoral, porcentaje que en el PP elevan al 40. «Queda mucho partido por delante» y, por tanto, la campaña electoral será «decisiva», afirman fuentes del equipo electoral de los populares. En el caso de los populares, la contienda en las grandes ciudades es muy enconada con Vox, donde algunos diputados 'bailan' de un día para otro.

Antes de la recta final, en Semana Santa, las estrategias serán distintas, al menos las de los candidatos de PSOE y PP. Sánchez hará campaña por territorios con menor tradición de actos religiosos y procesiones, y participaré en mítines en el País Vasco, Cataluña y la Comunidad Valenciana.

Semana Santa

Casado, en cambio, acudirá a Andalucía y estará presente el Jueves Santo en las procesiones de Málaga y Sevilla. También acudirá el 13 de abril a otra en Ávila, provincia por la que ha sido elegido diputado en anteriores elecciones y con la que tiene una estrecha relación.

Pero así como en las grandes circunscripciones hay escaños en disputa, en las de menor tamaño el reparto está casi fijado. Por esa razón los candidatos a lo largo de la campaña no volverá a pisar los territorios que han recorrido durante la precampaña.

Un estudio de la consultora Kreab, citado por El País, señala que 250 de los 350 escaños del Congreso ya son prácticamente seguros. De ellos, el PSOE tendría adjudicados 96, el PP se quedaría en 70, Ciudadanos llegaría a los 30, Podemos se iría a los 22 y Vox tendría garantizados una decena. Quedaría en juego, según este estudio, un centenar que podrían dar un vuelco a las elecciones.