España busca su hueco en la India

José Borrell, en una imagen de archivo./EFE
José Borrell, en una imagen de archivo. / EFE

Borrell viaja al gigante asiático para abrir a las empresas nacionales un mercado de 1.400 millones de personas

Ander Azpiroz
ANDER AZPIROZEnviado especial. Nueva Delhi

España lleva cuatro años tratando de hacerse un hueco en la India, un gigante obligado a invertir en desarrollo para atender las necesidades de una población de 1.400 millones de personas y que, además, es la sexta economía del mundo, con tasas de crecimiento anual en torno al 7% de su Producto Interior Bruto.

José Manuel García-Margallo ya sacó la caña de pescar en la potencia asiática mientras ocupó la cartera de Exteriores y el actual jefe de la diplomacia española apunta en la misma dirección. No en vano, en la actualidad unas 200 empresas españolas tienen presencia en la India.

José Borrell ha aterrizado este lunes en Nueva Delhi para participar en el foro internacional Diálogo Raisina, un encuentro en el que Asia y Europa se sientan a conversar para tratar de tender puentes entre dos continentes que no terminan de comprenderse. Pero en su visita de dos días a la capital de la India el ministro aprovechará para entrevistarse con varios miembros del Gobierno que lidera Narendra Modi. Borrell se vera con los titulares de Exteriores y Defensa. También con Nitin Gadkari, el superministro de Transporte Terrestre, Marítimo, Recursos Hídricos, Desarrollo Fluvial y Rejuvenecimiento del río Gánges.

El ministro español llega a la India con el objetivo de que el Gobierno de Modi dé el visto bueno a la entrada de las empresas españolas en la ingente tarea de modernización que tiene el país por delante. España tiene a su alcance contratos para la construcción de 16 aviones Airbus de transporte o cuatro portahelicópteros similares al Juan Carlos I, el buque insignia de la Armada. Lograr este último contrato supondría un inmenso éxito para Navantia. La industria militar es de suma importancia para el Ejecutivo de Nueva Delhi, que vive en continua tensión con Pakistán a cuenta del conflicto en Cachemira y con China por sus disputas fronterizas y la hegemonía en el sudeste asiático.

Tecnología nuclear

Las red de transportes y contaminación son dos de los grandes retos a los que Modi, que se presenta a la reelección esta primavera y necesita subir en las encuestas para mantener su mayoría absoluta, prometió hacer frente cuando fue elegido primer ministro. Pero India, además de sus 1.400 millones de habitantes y de ser seis veces más grande que España, es un mosaico de culturas e idiomas en el que las desigualdades sociales son enormes. Y esto hace que todo vaya despacio en el gigante asiático.

En los próximos años Nueva Delhi está obligada a atajar una contaminación que cubre buena parte del país con una capa de niebla que tiene muy poco de natural. Aquí España pretende participar con el conocimiento de sus empresas en tecnología nuclear para uso civil. También en el ámbito de las energías renovables.

España busca que el Gobierno de Modi dé el visto bueno a la entrada de las empresas españolas en la ingente tarea de modernización que tiene el país

En cuanto a la red ferroviaria, está obsoleta. Madrid puede defender ante el gobierno indio la experiencia con la alta velocidad y contratos como el del tren de La Meca a Medina. La mejora de las comunicaciones es vital para vertebrar un territorio con tanta diversidad como el de la excolonia británica.

Borrell también aprovechará su presencia en el foro Raisina para entrevistarse con sus homólogos de Australia e Irán. En el caso del ministro Mohamad Javad Zarif es seguro que uno de los temas de conversación será las sanciones impuestas por la Administración Trump al régimen de los ayatolás y que la Unión Europea rechaza.

 

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