Al Qaeda reivindica el ataque contra el acuartelamiento de la UE en Malí

Vista aérea tras el ataque al Centro de Adiestramiento de la Misión de la Unión Europea en Malí, ubicado al norte de la localidad de Koulikoro./Ministerio de Defensa
Vista aérea tras el ataque al Centro de Adiestramiento de la Misión de la Unión Europea en Malí, ubicado al norte de la localidad de Koulikoro. / Ministerio de Defensa

La rápida intervención de los militares españoles destacados en el país frustró los planes de los terroristas para volar las instalaciones

J. Luis Alvarez
J. LUIS ALVAREZMadrid

La sección de Al Qaeda en el Sahel ha reivindicado en su cuenta habitual de la red Telegram el atentado del pasado domingo contra la base de Koulikoro, en Mali, donde cerca de 300 instructores españoles y otros tantos de otros países europeos entrenan a los militares malienses. Los yihadistas aseguran que el ataque fue cometido por«aspirantes al martirio», que se infiltraron en el campamento y estuvieron en su interior durante varias horas del domingo, antes de retirarse sanos y salvos.

El comunicado de Al Zallaqah viene acompañado del hashtag #Spain y #European_Union, y viene redactado en inglés, francés y árabe, siguiendo una tendencia de internacionalización cada vez más evidente entre los grupos yihadistas. Los soldados franceses suelen ser el principal blanco de los ataques en Mali protagonizados por el grupo yihadista, que en los últimos años está acentuando su discurso contra las fuerzas extranjeras, calificándolas de «ocupantes» o de «neocolonialistas».

El adiestramiento de los militares españoles destacados en Malí evitó una verdadera masacre durante la madrugada del pasado domingo. La alerta continua en la que viven los operativos destacados en el Centro de Adiestramiento de la Misión de la Unión Europea en el país (EUTM-Mali) abortó la escaramuza de los terroristas de Al-Qaeda que pretendían introducir y hacer estallar dos vehículos todoterreno cargados con una tonelada de explosivo TNT.

«Seguimos sintiéndonos igual de seguros puesto que simplemente al aumentar la amenaza hemos aumentado la seguridad acordemente, y se ha demostrado que estamos preparados para repeler los peligros que puedan acontecer a la base», afirmó el teniente coronel José María Leira, jefe de la unidad. «Somos conscientes de que existe un peligro, pero también de que el personal de protección está más que preparado para hacerlo frente», añadió el responsable del contingente español.

Desde que en 2013 comenzó la misión EUTM-Mali en este centro militar, donde trabajan 243 efectivos españoles, nunca se había producido un ataque y menos de estas características. Esta parte del país está considera como «tranquila» respecto a otras zonas donde los terroristas campan a sus anchas.

Primeros disparos

En medio de la noche, siete terroristas se apearon de un todoterreno y emprendieron el ataque contra una de las puertas secundarias del recinto, cuya custodia comparten los soldados malienses que entrenan los militares españoles miembros de la Brigada 'Galicia VII'. Con fusiles de asalto ametrallaron la entrada, lo que supuso la alarma general en la base.

Cuando los efectivos de guardia estaba ya desplegados, el todoterreno se dirigió contra la puerta principal del recinto. Debido a las medidas de seguridad de acceso, el conductor tuvo que reducir la velocidad. Esta circuntancia permitió a los miembros de la guardia, a bordo de un blindado sobre ruedas Lince, abrieran fuego de ametralladora contra el intruso. La potencia defensiva detuvo el vehículo y abatió al conductor.

Segundo vehículo y explosión

Sin viso de continuidad, por detrás del todoterreno parado, apareció un pick-up circulando a toda velocidad. Todo indicaba que intentaba entrar a la base, pero se encontró con el anterior vehículo inutilizado en medio. Su conductor no lo dudó y decidió autoinmolarse cuando estaba a una decena de metros de la entrada. El teniente coronel Leira destacó la actuación de los miembros de la guardia del acuartelamiento, de los que dijo que actuaron «con mucha profesionalidad, defendiendo sus puestos los que estaban en la zona de acción y tomando las posiciones pertinentes en el perímetro».

Así quedó el coche en el que se inmoló uno de los atacantes del acuartelamiento de la
Así quedó el coche en el que se inmoló uno de los atacantes del acuartelamiento de la / Ministerio de Defensa

Desactivación e investigación

La deflagración causó un importante destrozo que alcanzó a los miembros de la guardia maliense. Sin embargo, el blindaje del Lince protegió a los militares españoles de la onda expansiva y la metralla en que se convirtieron los restos del coche-bomba.

Solo con la luz del día se comprendía que la impecable actuación de los efectivos de seguridad evitó la tragedia y que el ataque solo se saldase con dos soldados de Malí heridos leves, los que se encontraban a pie de calle, y dos terroristas muertos.

A primeras hora de la mañana, los artificieros desactivaron la carga explosiva intacta que iba cargada en el primero de los todoterrenos. Nada menos que media tonelada de TNT.

Vídeo: Virginia Carrasco
Reconstrucción de los daños causados por el coche-bomba

Este martes continuaban las labores de reparación de los daños causados por la onda expansiva, que destrozó cristales, techos y todo lo que se encontraba en un radio a menos de 50 metros del coche-bomba. Asimismo, los efectivos de inteligencia de la misión investigaban la autoría del ataque, que no ha sido reivindicado hasta el momento. Tras el ataque, el teniente coronel Leira, cuya unidad termina su misión en Malí el próximo mes de mayo, recordó que desde que llegaron al país la operación se desarrolla bajo «un constante nivel bajo de amenaza en la zona». «Y aunque siempre existe la tensión de estar en un país extranjero y desconocido eso no ha hecho decaer la disposición a cumplir con las obligaciones tal y como ha quedado demostrado en la noche del 23 de febrero», completó.