Moreno promete gobernar Andalucía «sin cordones sanitarios» a la extrema derecha

Juanma Moreno será el sexto presidente de la Junta de Andalucía y primero del Partido Popular en esta comunidad. / Foto: Efe / Vídeo: Atlas

Lanza guiños en ambas direcciones a sus socios de Ciudadanos y Vox para llevar a cabo «un cambio tranquilo»

CECILIA CUERDO

Juan Manuel Moreno va tener en cuenta a Vox para gobernar Andalucía aunque la extrema derecha no tenga silla en el Gobierno. El candidato del PP anunció hoy en su discurso de investidura que quiere protagonizar en esa comunidad «algo parecido a una transición», un «cambio tranquilo» en el que impere el diálogo «entre todos». El suyo será, según dijo, Gobierno «sin complejos, sin prejuicios y sin cordones sanitarios».

El líder de los populares andaluces, una vez que logre este viernes los votos para ser investido presidente de la Junta de Andalucía, el primero no socialista desde la instauración de la autonomía, demostrará que es «un reformista radical» pero no extremista, porque tiene pensado un paquete de cambios legislativos que se harán con «la máxima participación y consenso». Moreno pronunció un discurso plagado de guiños a sus socios de Ciudadanos y Vox sin salirse del guión del programa de medidas pactado con la formación naranja, pero también con las acordadas con el partido de Santiago Abascal. Es más, al final de su intervención de hora y cuarto, tendió la mano al PSOE y agradeció a Susana Díaz su esfuerzo y dedicación a la región «con sus aciertos y errores».

El reparto

Áreas para el PP. Sanidad, Hacienda, Administraciones Públicas, Interior, Familia, Agricultura, Ganadería, Pesca, Medio Ambiente, Fomento, Ordenación del Territorio, la Oficina del Portavoz del Gobierno, Energía, Industria y Cultura y Patrimonio.

Áreas para Ciudadanos. Economía (autónomos, empresas y emprendedores), Educación, Formación, Universidad, Deportes, Turismo, Igualdad, Políticas Sociales, Conciliación, Justicia, Administración Local y políticas contra la corrupción.

«Los andaluces han votado cambio y también diálogo», afirmó Moreno, y han dado la espalda a unos socialistas «acomodados en el triunfalismo y el conformismo», una actitud que ha sido «paralizante» para la comunidad. Pero ese escenario, añadió, ha cambiado, ha llegado al «fin de un ciclo político» y anunció una batería de medidas acordadas con sus socios, como la rebaja impositiva con la bonificación del impuesto de sucesiones a la cabeza, y la puesta en marcha de una auditoria general para eliminar las estructuras innecesarias, así como una reforma de la ley electoral para limitar a ocho años los mandatos de presidentes y consejeros.

El candidato nadó entre dos aguas en dos de los asuntos más espinosos en la negociación con Vox, la creación de una Consejería de Familia y la revisión de las políticas de igualdad y contra la violencia de género. Apuntó que habrá una ley para la atención de las familias, con especial atención a las numerosas y monoparentales, y avisó al partido de extrema derecha que las de familia son políticas transversales que se ejecutarán en diversos departamentos, no en una sola consejería. También subrayó que su Ejecutivo no dará un paso atrás en la lucha por la igualdad y contra la violencia de género. Eso sí, se refirió al «maltrato» sin apellidos de género. Es una «lacra social a erradicar» y ofreció refugio a «quienes sufran violencia física, psicológica o social, de cualquier tipo y en cualquier ámbito».

La tutela de Madrid

El líder del PP andaluz también quiso acabar con las críticas a la tutela sobre su actuación desde la dirección del partido en Madrid. La mayor parte de las negociaciones para pactar la investidura tuvieron como protagonistas a los secretarios generales del PP, Ciudadanos y Vox, mientras que los responsables andaluces redujeron sus contactos a la estructura del Gobierno y al reparto de consejerías. «El Gobierno de cambio -afirmó- se presenta libre de cualquier rémora, autónomo para actuar y soberano en la toma de decisiones».

También garantizó que Andalucía tendrá «más peso en la defensa de un proyecto del que somos parte fundamental como es España». El PP siempre ha reprochado a Díaz y los socialistas una postura a su entender «tibia» ante el desafío soberanista en Cataluña para no entrar en contradicción con la estrategia de Pedro Sánchez. «Mi Gobierno -garantizó- se pondrá al frente de la defensa de los intereses andaluces en una España unida, sólida y solidaria».

Su discurso, como se sabía de antemano, cosechó división de opiniones. Para el líder de Ciudadanos en Andalucía y futuro vicepresidente, Juan Marín, fue «correcto y tranquilizador». Al número uno de Vox en la comunidad, Francisco Serrano, le gustó «la letra y la música en muchos aspectos». Advirtió, no obstante, que su partido no se considera parte del Gobierno y hará una «oposición seria y efectiva» para que el acuerdo alcanzado no se quede en una «mera declaración programática».

El portavoz socialista consideró que fue un discurso «para tranquilizar a la ultraderecha», escrito «desde el rencor». Mariano Jiménez auguró una «involución» en material social y de autogobierno. La líder de Adelante Andalucía, Teresa Rodríguez, también pronosticó que Moreno «va a poner en riesgo los derechos sociales» porque su programa se sustenta en «viejas recetas neoliberales, que mantendrán a esta comunidad en desventaja con respecto a España».

Casado y Santamaría, juntos en Sevilla

La toma de posesión de Juanma Moreno como presidente de la Junta de Andalucía, el viernes, servirá para que, por primera vez desde que compitieron por la presidencia del PP y ella se batió en retirada, Pablo Casado y Soraya Sáenz de Santamaría coincidan en un mismo acto. La presencia de la exvicepresidenta del Gobierno en Sevila se explica porque Moreno fue siempre uno de sus más fieles aliados internos. Por lo mismo, acudirá también a la cita Mariano Rajoy.

La investidura de Moreno, en frases

-«Bajaremos inmediatamente el impuesto de sucesiones»: Juan Manuel Moreno Bonilla ha reiterado que su primera medida será un decreto con el que ampliar al 99% la subvención del impuesto de sucesiones y donaciones. Y «todas las reformas necesarias para que Andalucía y su administración sea el espejo en el que se miren todas las administraciones de España».

-«Limitaremos a ocho años como máximo la duración del mandato de un mismo consejero o de un mismo presidente de la Junta»: Moreno ha esbozado una batería de cien medidas, la mayoría conocidas por formar parte del acuerdo firmado con Ciudadanos para el gobierno del cambio en Andalucía. Entre ellas, ha prometido un amplio paquete de medidas de regeneración democrática, como la limitación a ocho años del mandato del presidente y de los consejeros de la Junta de Andalucía.

-«Quiero que todos los andaluces, desde Ayamonte a Pulpí, nos sintamos comprometidos a defender nuestra tierra y orgullosos de todos nuestros símbolos, los de Andalucía y los de España. Sin miedos y sin complejos»: Es una clara alusión a Susana Díaz, recordando una frase de la presidenta saliente en campaña electoral al afirmar que conocía todo lo que pasaba en Andalucía desde «Pulpí a Ayamonte».

-«El objetivo prioritario de mi gobierno es el empleo».

-«Me propongo que en interior de San telmo haya tanta luz como en las fachadas».

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