El alquiler ilegal de barcos-apartamento se extiende por la costa Española

Vista general del Puerto Copa America en Valencia. /Efe
Vista general del Puerto Copa America en Valencia. / Efe

La patronal hostelera de la Comunidad Valenciana Hosbec denuncia esta práctica irregular que genera economía sumergida

RCMadrid

La patronal hotelera de Benidorm y la Costa Blanca (Hosbec) denunciaba el 16 de julio una nueva práctica de turismo residencial ilegal: el alquiler por noches de barcos como vivienda sin regularizar. El presidente de la patronal, Toni Mayor, pedía agilidad a la administración para regular una situación que genera economía sumergida que, advertía, «nos hace una competencia desleal y muy importante al sector reglado».

El problema no se reduce a la Comunidad Valenciana, lugares como Mallorca, Formentera o Barcelona están especialmente de moda para este tipo de turismo. Basta con entrar en webs como airbnb y seleccionar en 'tipo de alojamiento' la opción 'barco' para encontrar hasta 143 opciones en el caso de Barcelona. Los precios para este alojamiento especial oscilan entre los 20 y hasta los 8.000 euros por noche. El problema del alquiler de los barcos con fin residencial radica en la ausencia de permisos para la explotación comercial, además de la falta de control y desconocimiento por parte de los huéspedes.

El caso de Barcelona y el Port Olímpic es especialmente llamativo por los problemas de convivencia y seguridad que esta práctica descontrolada está acarreando. Como publicaba La Vanguardia, el consistorio barcelonés «está analizando esta situación que algunos barcos están ofreciendo para ver qué problemática asociada puede tener».

La circunstancia que definitivamente delata esta práctica es la matrícula de los barcos. Aquellas embarcaciones cuyo número de matriculación comienza por 7 son consideradas 'de recreo' por lo que no tienen licencia para ejercer una explotación comercial.

La problemática ante embarcaciones alquiladas de manera ilegal está en la seguridad de estos barcos y los problemas de convivencia que generan sus ocupantes. En el caso del Port de Barcelona, dos tercios de los visitantes son extranjeros y suelen incurrir en el problema de las 'Partyboats'. El desconocimiento de los peligros del uso inadecuado de estas embarcaciones lleva a los gestores del puerto a la obligación de intervenir ante la intención de hacer barbacoas que podrían incendiar parte del puerto.

Visitando algunas de las webs que ofrecen estos servicios como la ya nombrada airbnb, booking o tripadvisor podemos comprobar que las condiciones del alquiler siempre dependen del propietario. De esta manera encontramos anuncios que ni siquiera piden una identificación reglada de las personas que se hospedarán en el embarcamiento.

La globalización puede haber traído este tipo de negocios a España, «La ciudad global, el problema global, como Amazon, Apple, Google; estamos metidos en una dinámica digital global», Toni Mayor concretaba que existe la posibilidad de alquilar una embarcación como alojamiento en los canales de Amsterdam (Países Bajos). Ante la existencia de estos alquileres en otros lugares del mundo de manera reglada solo falta una intervención de la administración que asegure las condiciones y regule estas prácticas.

Contenido Patrocinado

Fotos