Martínez-Almeida se hace con el mando en Madrid sin despejar el papel de Vox

El candidato popular logra la Alcaldía de la capital gracias a los votos de Ciudadanos y Vox

NURIA VEGA y ANDER AZPIROZMadrid

Madrid tendrá un gobierno conservador durante los próximos cuatro años. Tras una maratón de negociaciones a última hora, el PP logró torcer el brazo a Ciudadanos para situar en la Alcaldía a José Luis Martínez-Almeida. A cambio, la liberal Begoña Villacís –que ambicionaba el puesto que a partir de ahora ocupará su jefe– se convierte en vicealcaldesa. En la pelea por los sillones entre una y otra fuerza política ha terminado por pesar más el empeño del centro-derecha en echar a Manuela Carmena que las ambiciones por acaparar poder de cada opción política, que dadas las negociaciones no han parecido pocas.

El tercero en la ecuación es Vox, cuyo papel en el Ayuntamiento no ha quedado claro este sábado. Hay nuevo alcalde, pero los de Abascal insisten en entrar en el equipo de Gobierno, algo a lo que no está dispuesto aceptar Ciudadanos y su vicealcaldesa. Más aún cuando el propio presidente francés, Emmanuel Macrón, advirtió este viernes a los de Albert Rivera sobre las consecuencias que pueden sus coqueteos con la extrema derecha.

Como en tantos otros lugares, el PP ha debido hacer malabarismos para negociar y pactar a uno y otro lado. Ha firmado dos documentos con coincidencias programáticas, pero también con diferencias que se deberán aclarar a partir del momento, más que inmediato, en que toque gestionar. Como fruto a su esfuerzo, el PP ha recogido la Alcaldía de la capital, pero aún tiene que resolver cómo compone el equipo de Gobierno ante las exigencias de Vox. Es un asunto que Javier Ortega Smith, concejal de la formación ultraderechista, puso ya este sábado sobre la mesa. «Somos el gobierno de la ciudad», dijo tras la elección del popular Martínez-Almeida.

El pacto entre conservadores y liberales contempla un reparto de concejalías en el que no está incluido Vox. Según lo estampado sobre el papel, el PP se hará cargo de las áreas de Hacienda, Seguridad, Movilidad, Obras o Salud. Para Ciudadanos quedan Economía, Desarrollo Sostenible, Familia o Igualdad. Estas dos últimas competencias son, precisamente, algunas en las que la formación de Santiago Abascal desea dejar su impronta. El conflicto está servido.

Una de las posibilidades que se baraja es que el PP, con el fin de contentar a sus socios más a la derecha, ceda alguna parte de sus parcelas de poder. Según dijo el nuevo alcalde, ésta es una cuestión que se dilucidará en los próximos días. A la espera de que se desvele la cuadratura del círculo en el centro-derecha, Martínez-Almeida inició su mandato con un discurso que en ocasiones miró más al legado de Carmena que a su futuro como primer edil. «Vamos a recuperar la dignidad que requiere Madrid como capital de la nación española», prometió.

Adiós de Carmena

Manuela Carmena ganó las municipales del pasado 26 de mayo, pero la suma con el PSOE ha resultado insuficiente para gobernar. Fue ella misma, como miembro de la corporación de mayor edad, la que debió leer los resultados que le dieron la victoria a su adversario popular. A continuación, por expreso deseo, le entregó el bastón municipal.

En su turno de su palabra, pidió «cuidar la democracia que tanto trabajo costó lograr» y defendió la lucha por la igualdad de género. No se refirió a Vox, solo a la derecha. Pero su mensaje iba dirigido sin duda a los de Abascal, y también a sus ahora socios en el Ayuntamiento. Y terminó con un mensaje para animar a sus decaídas filas: «Más Madrid ha ganado estrepitosamente las elecciones». No gobernará, aún así. «No podemos –añadió– seguir insultándonos, injuriándonos, empleando manipulaciones y mentiras para llegar al poder. Y esto no son palabras ñoñas o buenistas, es necesidad de supervivencia». La exalcaldesa, como ya anunció en campaña, renunciará a su acta de concejal en los próximos días.

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