El estanquero de Cuenca que mató a un ladrón no irá a la cárcel

El Tribunal Supremo ha reducido la pena de cinco a un año y medio de cárcel por "miedo insuperable"

J. V. MUÑOZ-LACUNATOLEDO

El Tribunal Supremo ha rebajado de cinco a un año y medio la pena de prisión para el estanquero de Sisante (Cuenca) que en mayo de 2011 mató a uno de los tres ladrones que asaltaron su negocio. El estanquero había sido condenado a cinco años de cárcel por la Audiencia Provincial de Cuenca pero su abogado recurrió la sentencia ante el Tribunal Supremo que ahora ha aplicado la atenuante de "miedo insuperable" para rebajar esa pena. Al no tener antecedentes penales, no tendrá que ingresar en prisión.

Los hechos sucedieron en la madrugada del 20 de mayo de 2011 cuando el propietario del estanco sorprendió a tres hombres robando en el interior del local, situado en la planta baja de la vivienda familiar. Temeroso de que los asaltantes pudieran atacar a su madre, su mujer y su hijo, cogió una escopeta de caza y disparó a los ladrones. Los delincuentes consiguieron huir pero uno de ellos murió en el centro de salud de La Roda (Albacete) adonde lo condujeron los otros dos.

La sentencia del Supremo considera probado que el estanquero sufrió una situación de pánico pues ya había sufrido cuatro robos en su negocio con anterioridad. Desde que sucedieron estos hechos, el estanquero, de nombre Desiderio, ha seguido atendiendo su estanco pues se encontraba en libertad provisional. Su pueblo, Sisante, de 1.800 habitantes, lo ha apoyado a lo largo de estos años e incluso ha llegado a organizar concentraciones pidiendo su total libertad.