La Junta acusa al Gobierno de empujar a las térmicas al cierre y destruir más de un millar de empleos en León

Central térmica de La Robla.

Ricardo González Mantero recuerda que suprimir el pago de capacidades en 2025 y el mantenimiento del impuesto especial del carbón empujó a Endesa y GasNaturgy a cerras las centrales y dejar a las cuatro minas competitivas de León sin alternativas al cierre

A. CUBILLAS
A. CUBILLASLeón

España, en materia energética, se ha tirado al precipicio.

Es la radiografía que realiza el responsable de Energía y Minas de la Junta de Castilla y León, Ricardo González Mantero, tras el cierre en bloque de las cuatro minas competitivas y el anuncio de clausura de las centrales térmicas de la provincia de León.

Ha sido, a su juicio, la consecuencia directa de la política de un Gobierno que buscaba el fin de todo aquello relacionado con el carbón.

«Las cosas se podrían haber hecho de otra manera, pero el Gobierno ha puesto todas las condiciones para que, en el caso de La Robla, GasNaturgy haya acordado el cierre, pidiendo a la UE que los pagos por capacidad terminen en 2025 y manteniendo el impuesto especial al carbón cuando se le ha retirado al gas natural», lamentó Mantero.

Es el resultado de no buscar una alternativa al pago de las ayudas e impulsar una verdadera transición energética. Porque la realidad, remarcó Mantero, es que el mantenimiento de tres de los ocho grupos térmicos de León, dos en Compostilla y uno en La Robla, hubiera garantizado el mantenimiento de las cuatro minas competitivas.

Minas que, según remarcó, eran rentables y vendía un carbón de altísima calidad por debajo del precio del internacional. Ahora al cierre de las minas se sumarán las térmicas y la pérdida de más de un millar de empleados entre directos e indirectos en la provincia de León.

«Se ha ido a un cierre abrupto, sin alternativas y esto va a tener consecuencias socioeconómicas importantes», señaló Mantero, que aseguró que había alternativas para el pago de las ayudas recibidas, estableciendo, por ejemplo, un cálculo hasta 2030 del dinero generado por la producción de la mina y el consumo de las térmicas.

Sustituir carbón por gas

Pero las consecuencias tendrán su impacto más allá de León. Un ejemplo. Este martes 15 de enero la térmica de La Robla está en funcionamiento para generar un pico de 40.000 megavatios. Energía que, una vez que se acometa el cierre de la instalación, tendrá que absorber una central de gas, energía su conjunto de importación y con un coste mayor.

Ello, generará una subida del precio de la luz. Será el resultado, lamentó Ricardo González Mantero, de acometer un cierre abrupto de la minería del carbón.

 

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