Soraya Mayo: «Cuando oigo lo de alternativas al cierre de las minas, me da la risa»

Soraya Mayo posa entre aparatos de telefonía, tabletas, agendas..., muestra de que su tarea diaria requiere de constante actividad./Gabriel Villamil
Soraya Mayo posa entre aparatos de telefonía, tabletas, agendas..., muestra de que su tarea diaria requiere de constante actividad. / Gabriel Villamil

La Presidenta autonómica y secretaria nacional de la Asociación de Trabajadores Autónomos pide mayor representación ante las instituciones

J. I. Foces
J. I. FOCESValladolid

He aquí una adelantada a su generación y a la reclamación, con el propio ejemplo, de la igualdad de mujeres y hombres. Hace 14 años, Soraya Mayo se echó a las espaldas la Asociación de Trabajadores Autónomos de Castilla yLeón. La sigue presidiendo y, por si tenía poco, es la secretaria general de su federación nacional. Ha tenido que luchar muchos años con varones que en instituciones y entidades la miraban no como presidenta de ATA, sino como «la chica de ATA». Hoy, no solo ha ganado esa batalla sino que aparece en la sociedad como muestra de que no hay barreras para las mujeres, pero consciente de que «nadie regala nada».

–¿Seguro que en su DNI no pone 'Profesión: presidenta de ATA Castilla y León'?

–De momento, no. Jajaja.

–Licenciada en Periodismo y con varios másteres, pero llama la atención el de 'Couching ejecutivo'. ¿Para que le sirve a un autónomo el couching ejecutivo?

–De momento, para tener esa actividad también. Gracias a ese máster, que hice en 2009, ¡que yo sí que lo hice!, ahora me dedico a hacer sesiones de couching con ejecutivos.

–¿Usted mamó en casa lo de ser autónoma?...

–...Sí.

–...Entonces, ¿sabe ya si el autónomo nace, y es vocacional, o se hace, y lo es por obligación?

–Hay de todo. Está el autónomo que tiene claro que quiere serlo y no quiere tener jefe y hay otra gente que, por circunstancias, o se hace autónomo o a ver cómo se las ingenia...

–Pero, entonces, ¿para ser autónomo hay que tener ganas de serlo?

–Es muy duro, no es fácil y no todo el mundo vale. Hay que gestionar una incertidumbre: saber si voy a cobrar, si me van a dar el encargo, si me van a pagar a tiempo, si voy a tener suficiente para pagar a los trabajadores...

–¿Autónomo, emprendedor, pequeño empresario y autoempleado son sinónimos?

–Son lo mismo. Lo que pasa que es que tiene más 'glamour' la palabra emprendedor. Pero un emprendedor es un autónomo de los de toda la vida. 'Soy emprendedor, soy emprendedor'...; bueno, vale, la perra gorda para ti; pero eres un autónomo. Y está muy bien que sea así.

«Tiene más 'glamour' decir emprendendor. Pero un emprendedor es un autónomo de los de toda la vida»

–A un sindicalista se le llama dirigente sindical; usted es dirigente...

–...autónoma.

–Como dirigente autónoma, ¿ha tenido alguna vez complejo de voz que clama en el desierto?

–Me he sentido muy incomprendida en muchas ocasiones.

–¿Y sensación de haber dado muchos palos innecesariamente?

–No, innecesariamente, no; lo que pasa es que en ocasiones es muy frustrante. Cuando yo digo que los autónomos tenemos que estar mejor representados y tener más voz ante las instituciones es como que la gente se parte de la risa, como que dice '¿A dónde va esta?'.

–Hombre, eso no se lo habrán dicho a la cara...

–No hace falta que te lo digan.

–¿Se nota que lo piensan?

–De vista ando fatal, pero de olfato... ¡Y la comunicación no verbal la leo estupendamente!

–¿Me tengo que poner en guardia?

–No. Su comunicación verbal es estupenda.

–¡Qué alivio! Últimamente como dirigente autónoma ha visto reconocidas muchas reclamaciones históricas a favor de su colectivo. A partir de ahora, ¿qué?

–A seguir mejorando. Quedan muchas otras por conseguir. Por ejemplo, la prestación por cese de actividad es francamente mejorable; las pensiones son muy mejorables; el debate sobre las cotizaciones se está abriendo ahora. Y, como esto evoluciona tan rápido, nos vamos a enfrentar a nuevas formas de trabajo, con las plataformas tecnológicas, y hay que ver cómo se regulan todas esas figuras. Van a surgir nuevas profesiones y hay que ver qué encaje les damos dentro del colectivo... Esto es el cuento de nunca acabar. Mire cuánto llevan los sindicatos y siguen reivindicando cosas. Con lo cual, nosotros, exactamente igual.

–Ante las instituciones y la bolsa de subvenciones, ¿les tratan a todos los colectivos de autónomos por igual?

–En eso en Castilla yLeón hay café para todos.

–Por el tono con el que lo dice deduzco que es...

–¡Frustrante! Recibe ATA, con más de 5.000 socios, lo mismo que otra organización que tiene solo 300.

–¿Usted cuando va por ahí de dónde dice que es: De Folgoso de la Ribera, de León, de Castilla y León?

–Siempre digo que soy de El Bierzo.

–Bien tirada... Decía lo de Folgoso porque está en la zona más castigada por la desaparición de la minería. ¿La despoblación es irreversible?

–Sí.

–¿Y de quién es culpa?

–De todos. No se ha sabido ver el problema de la despoblación.

–¿No se ha sabido o no se ha querido?

–No lo sé. Habría que preguntárselo a quienes han estado dirigiendo el Gobierno de España, la Junta de Castilla yLeón, las administraciones locales... No lo sé. En mi zona, concretamente, tienen un punto de responsabilidad también patronal y sindicatos porque todo el dinero que vino para la reconversión minera entró a paladas en El Bierzo y se ha esfumado, no se sabe dónde está, se gastó en no se sabe qué, pero lo cierto es que no hay industria alternativa a la minería. En mi pueblo, las minas se cerraron en el 90 y cuando oigo ahora todo esto de alternativa al cierre de minas, me da la risa porque no va a venir ningún plan de reindustrialización de nada. Soy muy muy muy escéptica.

–¿A qué achaca que los políticos nos quieran hacer creer que los pueblos pueden recuperar población?

–Igual es que no saben lo que es vivir en un pueblo.

–Usted se pasa el día en el AVE. ¿Cree que es un medio de transporte más para irse de Castilla yLeón que para que venga gente?

–Para irse y venirse. En mi caso es la manera de no tener que dejar Castilla yLeón.

–¿La inestabilidad política es el nuevo jinete del apocalipsis para quien quiera montar un negocio?

–No es buena. Sobre todo la incertidumbre. Que te digan hoy A y mañana B, que un ministro diga que te suben los impuestos y otro que te los baja no ayuda porque nos vuelven locos.

–¿Su contacto con los políticos le ha convertido en descreída?

–Me ha convertido en una persona muy crítica en el sentido de que veo políticos que de verdad se dejan el pellejo por su tierra y veo otros que no tanto. Y luego, también, lo bueno es que ves las dos caras. Hay políticos por los que pondría la mano en el fuego, pero por otros, no. Y a mí lo que me da pena es que a esos políticos que de verdad quieren cambiar las cosas, quieren hacer cosas y están con muchos desvelos, la gente nunca se lo va a agradecer porque los mete a todos en el mismo saco.

G. V.

–¿Contribuye a ello la excesiva profesionalizacion de la política?

–Todos los escándalos que ha habido no ayudan nada. Todo el dinero que han robado no ayuda. Pero se mete a todo el mundo de la política en el mismo caso.

–¿Es merecida la mala fama que arrastra la política?

–Se lo están ganando a pulso en este momento. Los políticos están llegando a un grado de desquicie tal, que es lamentable. Y luego los medios de comunicación, y lo digo yo que soy periodista, tampoco están ayudando a encauzar un poco el tema. Es todo a golpe de tuit, impacto, encuesta y los problemas de los españoles se pasan por alto. En un informativo se dedica más tiempo al rifirrafe de Rufián con la diputada del PP por Segovia que a qué va a pasar con las pensiones en España. Y eso crea opinión.

–Usted fue tentada por el PP de Valladolid para ir en su lista de las Cortes hace muchos años. La falta de empadronamiento en Castilla yLeón entonces zanjó el debate. Ahora, con lo desprestigiada que está la política, ¿ha pensado alguna vez 'bendita falta de empadronamiento'?

–Las cosas pasan porque tienen que pasar. En ese momento me costó un montón decir sí porque no estoy afiliada al PP y esto de los independientes en los partidos se ve con recelo. Y como creo que todos tenemos un destino, igual soy un poco chorra en eso, creo que en ese momento no era la mía. Así de simple.

–Si hoy le surgiera otra propuesta, ¿lagarto, lagarto?

–Ahora no me metería.

–Estamos en una etapa en la que lo que se conoce como 'empoderamiento femenino' protagoniza importantísimos movimientos sociales. ¿Cómo los ve usted que lleva tantos años en la brecha reivindicativa siendo joven y mujer?

–Pues lo vivo con un como que ya era hora de que hubiera ese empoderamiento femenino. Lo que pasa es que hay cosas del feminismo que tampoco me gustan.

–¿Por ejemplo?

–No sabría poner en este momento...

–¿No sabe o no quiere?

–No sé y no quiero. Pero es verdad que hay que romper una lanza y hay que ponerse las pilas en esto. Ahora ya menos, porque la verdad es que afortunadamente en general me he ganado el respeto del mundillo asociativo empresarial donde me muevo. Pero cuando empecé en ATA y venía a las reuniones a la Junta era la mujer y la más joven. Ahora somos todas mujeres, pero cuando empecé eran todos hombres, de la edad de mi padre, y la chica de ATA. Si hubiera sido chico el de ATA, en lugar de yo, se habrían referido a él como el presidente de ATA; pero como era yo, era la chica de ATA. Para que te tomen en serio te lo tienes que currar. Nadie te regala nada. Y tampoco me gusta que porque seas mujer te lo tengan que regalar, ¿eh?

–¿Cómo se siente usted, que fue pionera en muchas cosas y lleva tantos años en la brecha, ahora que se reclama la igualdad real y se está empezando a conseguir, aunque de una forma exasperadamente lenta?

–No estoy metida en ninguna plataforma de mujeres empresarias, ni en ninguna plataforma... Igual porque tengo bastante con lo mío.

–Se insiste en que el cambio de lenguaje es un instrumento para la lograr avanzar en la igualdad.

–En eso no estoy de acuerdo. Me pone mala y no me gusta lo de compañeros y compañeras, amigos y amigas...

–¿No se plantea entonces poner Asociación de Trabajadores y Trabajadoras Autónomos y Autónomas de Castilla yLeón?

–¡Me niego! No. Lo siento. Eso no me gusta. Eso me cansa. Escuchar una intervención con eso de compañeros y compañeras, amigos y amigas, trabajadores y trabajadoras, niños y niñas me agota. No perdería el tiempo en eso.

–Pero, entonces, ¿qué instrumento va a ayudar a conseguir la igualdad real de hombres y mujeres?

–Va a llegar por la conciliación y por la educación. Cuando un señor no se vea acomplejado porque se tenga que quedar en casa con sus hijos y su mujer haga una carrera profesional, o a las mujeres solo por el hecho de serlo le den cargos de responsabilidad, o que las mujeres muchas de ellas, oye que el tema de la maternidad cada uno es muy libre de ser madre o no, pero que aquella que quiera tenga instrumentos y ayudas para poder seguir trabajando.

–¿Conciliar en el medio rural es hoy poco menos que una utopía?

–En el medio rural y en el urbano. Y con esto aprovecho para decir que en ATA somos más presidentas que presidentes y en la dirección nacional hay más mujeres que hombres.

–¿Qué le quita a usted el sueño?

–La salud de mis padres, que están en el pueblo solos y mi madre está delicada.Me quita el sueño mi sobrino de 17 años, que está en una edad muy mala y no ha tenido una vida fácil (es hijo de su hermana, que falleció por un cáncer). Y me quita el sueño muchas veces mi propia cabeza, porque estoy todo el día maquinando cosas, ideas. Se me ocurren muchas cosas para relacionar la empresa con la administración o para hacer sinergias entre empresas y organizaciones. La cabeza no me para. Lo que pasa es que no las puedo desarrollar porque se escapan de mi ámbito.

–¿Cuál es su lema vital?

–¿Mi lema vital?... ¡Ostras!

–Sí, la idea central con la que se conduce por la vida.

–Aprende de los errores y siempre todo, por malo que sea, te enseña algo bueno. Intento cada día ser en todo la mejor versión de mi misma.

–¿Qué quiere ser usted de mayor?

–Feliz.

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