Los patinetes eléctricos piden los mismos derechos que las bicicletas para abandonar las aceras y circular por la calzada

Protesta de usuarios de los patinentes eléctricos para exigir una regulación a la DGT. / I. Santos

Usuarios de este medio de transporte protagonizan una marcha para protestar por la regulación de la DGT | La Asociación de Usuarios de Vehículos de Movilidad Personal ya reúnen a 243 socios y se estima que en la capital ya haya más de 600 patinetes

A. Cubillas
A. CUBILLASLeón

La micromovilidad está de moda. Y su auge parece imparable. Los patinetes, las bicicletas y los scooters eléctricos se han convertido en la alternativa de movilidad en muchas ciudades de España.

Bien sea por cuestiones medioambientales o económicas, pero la realidad es que cada vez son más los usuarios los que se suman a esta forma de moverse. Y León no es una excepción.

Si bien y a pesar de tener un prometer futuro por ser clave para reducir la congestión y la contaminación, los patines eléctricos están sometidos a una regulación en las que se le considera «juguetes«.

Por ello, usuarios de los patinetes eléctricos han protagonizado este sábado una manifestación para exigir la DGT la elaboración de una norma que establezca su equiparación a la bicicleta para poder circular por la calzada bajo las mismas normas de seguridad.

Al fin de cuentas, según señalan desde la Asociación de Usuarios de Vehículos de Movilidad Personal de León, las aceras es donde se encuentran los principales «riesgos«.

«Coincidimos que es un peligro tanto para nosotros como para el peatón. Se han dado situaciones rocambolescas donde el peatón tiene miedo. Incluso respetando la normativa, no deberíamos estar ahí», aseguró Raúl Quijada presidente de la AUVMP.

Apoyo del alcalde

José Antonio Diez, alcalde de León, apoya el uso del patinete eléctrico en la capital. Es más, este sábado ha recordado el contrato electoral que suscribió con la Asociación de Usuarios de Vehículos de Movilidad Personal de León para favorecer su uso.

Si bien, ha recordado que la ciudad está supeditada a la reglamentación que establezca la DGT, confiando en que en un corto espacio de tiempo salga a la luz para que los patinetes eléctricos acaben circulando por la calzada «como es su deseo».

Porque, a pesar de que coinciden con la policía y las administraciones en que ir por la calzada es un peligro, los usuarios de patinetes eléctricos se ven más seguros. «Necesitamos una normativa que favorezca la coexistencia de todos los modelos de movilidad para favorecer el uso de los patinetes eléctricos».

De ahí la necesidad de que desde la DGT impulse un nuevo marco legal dado que, según lamenta, la normativa actual es una «visión errónea» acerca de los patinetes, al plantear que sólo se utilizan para trayectos cortos, cuando, según explican sus usuarios, «la realidad es que la mayoría los utiliza como alternativa al coche para trayectos que superan los cinco kilómetros de distancia».

«En Leon la normativa dice que podemos ir por acerca de más de 2,5 metros respetando el peatón y por carril bici pero vemos que hay situaciones que es complicado cumplirlo y que lo necesario es equipararnos a los ciclos que es nuestra principal reivindicación», remarcó Quijada.

Una marcha que ha partido de la plaza de Toros para culminar en la plaza de San Marcelo y a la que le han dado alas una treintena de los 243 asociados en una ciudad que se estima que su parque móvil de patinentes eléctricos supera los 600.

Protesta que además ha tenido su eco en diferentes ciudades de España y que, en el marco de la Semana de la Movilidad, ha permitido reivindicar estos vehículos como una alternativa sostenible a los coches.