El Hospital de León factura 5'9 millones de euros a terceros por atender a sus pacientes en 2018

Fachada del Hospital Universitario de León./
Fachada del Hospital Universitario de León.

El centro leonés se coloca a la cabeza en la recaudación de Sacyl debido a las derivaciones de enfermos de centros privados o entidades aseguradoras por accidentes de tráfico o laborales

RAQUEL SANTAMARTA

El servicio de Sanidad de Castilla y León (Sacyl) ha facturado un total de 41,36 millones en 2018 a terceros por atender a sus pacientes frente a los 34,37 de un año antes, según los datos facilitados a Efe por la Consejería de Sanidad.

La asistencia sanitaria no es siempre gratuita y en ocasiones los centros privados hacen derivaciones ante procedimientos complejos que deben asumir, mientras que en otras se carga su coste a entidades aseguradoras por accidentes de tráfico o laborales.

El grueso de la facturación a terceros obligados a pago corresponde a la Atención Especializada.

En este sentido, los hospitales de la red del Sacyl han liquidado 29,65 millones en 2018, frente a los 29,49 de 2017, lo que supone más del 70 por ciento del total.

El Complejo Asistencial Universitario de León (Caule) se coloca a la cabeza con 5,9 millones de euros. Le sigue el de Salamanca con 5,2, el de Burgos con 3,7 y el Clínico de Valladolid con casi tres.

En torno a los dos millones liquidados están las gerencias de asistencia sanitaria (GAS) de Zamora (2,11) y Soria (1,91), así como el Río Hortega de Valladolid (2.05).

Por debajo de esa cantidad, figuran los hospitales de Palencia (1,32) y El Bierzo (1,16), las GAS de Ávila (994.586 euros) y Segovia (973.523), y los hospitales comarcales de Aranda de Duero (370.532), Miranda de Ebro (366.835) y Medina del Campo (279.859).

Emergencias sanitarias

Tras la Atención Especializada, se sitúan las Emergencias Sanitarias con 3,62 millones facturados, cuando un año antes fueron 3,04.

Cobros por unas atenciones urgentes a los que se suman los ejecutados por unas gerencias de Atención Primaria que, a juzgar por la estadísticas de la Consejería de Sanidad, cada vez tienen un mayor peso.

Así, los centros de salud han facturado a terceros en 2018 un total de 7,32 millones, cuando en 2017 fueron 1,84, casi cuatro veces menos.

La mayor parte de este montante tiene que ver con la atención a unos ciudadanos extranjeros de la que, económicamente, deben hacerse cargo sus países.

El Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) tiene convenios internacionales con casi todos los estados miembros de la Unión Europea (incluida Suiza, a pesar de no estar en la UE), y bilaterales con países de otros continentes como Ecuador, Perú, Chile, Brasil, Marruecos, Túnez o Andorra.

Por provincias

En estos casos, si un ciudadano se lesiona o necesita cualquier cuidado médico, solo tiene que acudir al hospital con la documentación que acredite que está sujeto al convenio.

Por provincias, y sin contar con las liquidaciones de las gerencias integradas de Soria, Segovia, Zamora y Ávila, destaca la Gerencia de Atención Primaria de Salamanca con 7,10 millones facturados mientras que en la de Burgos fueron 277.293 euros, en la de León 204.014 y en las de Valladolid (1 y 2) un total de 210.638.

En el desglose de esta facturación del Sacyl a terceros, en 2018 se han cobrado 10,84 millones de euros a Unespa en virtud del convenio de asistencia sanitaria a lesionados de accidentes de tráfico del sector público, casi 7,2 euros a mutualidades de funcionarios como Muface, y unos 3,32 a mutuas de trabajo por siniestros laborales.

Este cargo a terceros viene amparado por la Ley General de Sanidad y el Real Decreto 1030/2016 y después cada comunidad autónoma actualiza con su propio decreto los precios de cada servicio como concepto facturable.

En el caso de Castilla y León está detallado en el decreto 83/2013, de 26 de diciembre, de actualización de precios públicos por actos asistenciales y servicios sanitarios prestados por la Gerencia Regional de Salud de Castilla y León.

Así, en estos precios se denota que, por ejemplo, una persona que asista a urgencias y que luego no se ingrese tiene un coste de 101 euros.

En el caso de las ambulancias, movilizar uno de estos transportes de soporte vital básico tiene un coste de 225,32 euros, mientras que si los vehículos utilizados incluyen soporte vital avanzado tiene un precio de 747,63 euros.

Si se trata de un helicóptero medicalizado el coste asciende a casi 5.000 euros.