Empresarios, hosteleros y comercio de Pucela apoyan que Valladolid sea capital de Castilla y León

Pilar del Olmo, durante una comparecencia./
Pilar del Olmo, durante una comparecencia.

El PP municipal de Valladolid no se siente desautorizado por el PPCyL y llevará la moción al próximo pleno del ayuntamiento

Lorena Sancho
LORENA SANCHOValladolid | León

Empresarios, hosteleros y comercio de Pucela apoyan que Valladolid sea la capital de Castilla y León. Lo hacen a sabiendas, y este extremo es reconocido, de que 'de facto' Valladolid ya cuenta con este estatus de forma oficiosa.

La coincidencia a la hora de convertir a Valladolid en capital, alentada por el respaldo de los principales instrumentos sociales, propiciará que

En el Ayuntamiento, Pilar del Olmo, –consejera de Hacienda hasta junio– ya ha advertido de que seguirán adelante con la moción para que Valladolid sea incluida en el Estatuto como capital de Castilla y León y la someterán a debate en el pleno de octubre con el ánimo de recabar el mayor número de apoyos.

Todo ello a pesar de que el PP autonómico ya advirtió el martes a su grupo de que este debate está «cerrado» y de que era inviable reformar el Estatuto en este sentido. «Lo estudiaremos y prepararemos de cara al pleno y después serán las Cortes las que decidirán al respecto», señaló una convencida Pilar del Olmo, exalto cargo de la Junta durante los últimos mandatos.

El debate queda así reabierto. Y los diferentes colectivos y agentes sociales de la ciudad toman ya posiciones sobre una controvertida petición. Por un lado, quienes apoyan sin fisura una mejor posición «institucional» de la ciudad. Y, por otro, quienes lo descartan como prioridad para los ciudadanos.

Los empresarios

Si de respaldos se trata uno de los más contundentes lo encontrará la moción en la Confederación Vallisoletana de Empresarios (CVE), que apoyará siempre «cualquier medida que sea buena para Valladolid». Y ésta, según argumenta su presidenta, Ángela de Miguel, lo sería. «Tendría más impacto y un efecto institucional, aunque ya de facto es la capital de Castilla y León, pero lo lógico es que se reconozca lo que es ya una realidad. Aquí tenemos ya las sedes institucionales, como la Junta o las Cortes, y lo normal es que sea reconocida la capitalidad», sostuvo con contundencia.

El comercio

Igual de contundente se mostró la nueva secretaria general de Avadeco (Asociación Vallisoletana de Comercio), María Balsa, decidida en la necesidad de que «igual que es la capital oficiosa, con las sedes administrativas públicas y por su situación geográfica, debería serlo de forma oficial». Y en esta situación, la posición de Avadeco sería «favorable» y del lado «de que sea la capital de la Comunidad Autónoma».

También Fecosva, la Federación de Comercio y Servicios de Valladolid, cree que «más tarde o más temprano» se deberá plasmar en un documento el protagonismo que la ciudad del Pisuerga tiene en Castilla y León. «Hay muchos prejuicios con respecto a que sea Valladolid, pero durarán el tiempo que queramos y habrá que irlos quitando», consideró Jesús Herreras, el presidente de Fecosva, convencido de que «beneficiaría a toda la Comunidad».

Lo importante, las inversiones

En una posición intermedia entre el apoyo y la oposición se sitúa el presidente de la Cámara de Comercio, Víctor Caramanzana, quien admite que Valladolid es de facto la capital, con un mayor número de empresas y habitantes, un posicionamiento geográfico estratégico y las principales sedes institucionales. Pero quizás, admite, «no sea tan importante una ley que lo reconozca como seguir potenciando la atracción de inversiones y servicios para ser el motor de toda la Comunidad».

Menos convencidos de que sea el momento de reabrir este debate se muestran los principales sindicatos de la Comunidad. Faustino Temprano, de UGT, ve más un ánimo político en la proposición que el «interés» que puedan tener los ciudadanos. «En estos momentos los ciudadanos tienen otros problemas que les afectan más que cuál es la capital. Quieren empleo de calidad, salarios dignos, que el Estado del Bienestar funcione y que haya gobiernos estables».

En la misma línea se pronunció Vicente Andrés, de Comisiones Obreras, que consideró que «no toca» abordar este asunto en una reforma donde deben caber «temas de transparencia como la eliminación de aforamientos o sociales como la renta garantizada».Incidió así en que se cerró el debate en 2007 y que plantearlo ahora «crearía división, no aportaría nada y sería una propuesta no viable».