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Un cura condenado por abusos obtuvo la indulgencia del actual obispo de León

Julián López, obispo de León, durante un acto religioso./Campillo
Julián López, obispo de León, durante un acto religioso. / Campillo

El párroco de Ciudad Rodrigo, con una pena de cárcel de 1998 que se ocultó, fue trasladado a otro pueblo y hoy forma parte de la vicaría judicial del obispado | En el momento de los hechos Julián López era su obispo

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La Iglesia busca redimirse ante los casos de abusos en su seno. Lo hace, sin embargo, con paso lento. Excesivamente lento, según las víctimas, y sin la suficiente claridad como para alcanzar a creer que todas las heridas causadas serán redimidas del modo adecuado.

Un 'mal', el de los abusos, al que ya ha tenido que enfrentarse el actual obispo de León, Julián López.

A él le correspondió, según ha revelado este martes el diario El País, tratar uno de los casos más duros cometidos en Castilla y León. Ocurrió en 1998, en la localidad de Espeja (Salamanca).

Allí su párroco fue condenado a un año de cárcel en 1998 por abusos sexuales sobre una niña de diez. Julián López era entonces el obispo de la localidad.

Información a su sucesor

El acusado no llegó a entrar en prisión por no tener antecedentes y la sentencia no trascendió públicamente. Según ha revelado el citado diario Joaquín Galán Pino se mantuvo como párroco en Serradilla del Arroyo, a 40 kilómetros, desde 2002 hasta la actualidad.

López también mantiene que informó a su sucesor, Atilano Rodríguez, actual obispo de Sigüenza y Guadalajara, que permaneció en el cargo de 2002 a 2011, año en que llegó el actual, Raúl Berzosa. «Posteriormente, tan solo le consta que continuó como archivero en el obispado», ha asegurado.

Renuncia

Joaquín Galán ocupa en la actualidad el puesto de notario de la vicaría judicial de la diócesis de Ciudad Rodrigo, o lo que es lo mismo el tribunal eclesiástico que se encarga de juzgar denuncias por abuso de menores.

Julián López recuerda hoy que el cura implicado en los hechos renunció por carta a todos su cargos pastorales a primeros de noviembre de 1997, renuncia que se hizo efectiva. El cura negó los hechos, ha relatado el Obispo de León al diario El País, siendo suspendido de forma provisional y luego definitiva.