Los contratos de trabajo para personas con discapacidad aumentan casi un 35% en cuatro años en León

Dos trabajadores de un centro de empleo. /
Dos trabajadores de un centro de empleo.

León cuenta con 69 centros especiales de empleo que dan generan 1.500 contratos, liderando el ranking autonómico

ICAL
ICALLeón

El fin de la crisis anima el mercado laboral de las personas con discapacidad. En los últimos cuatro años este tipo de contratación ha crecido en la Comunidad un 54,9 por ciento, es decir, el doble de lo que lo ha hecho en España. En 2017 se alcanzaron los 16.971 contratos, seis mil más que hace cuatro años, pero aún representan apenas el 1,8 por ciento de los acuerdos firmados en Castilla y León.

Así se refleja en el estudio denominado 'El Mercado Laboral de las Personas Discapacitadas 2017', elaborado por el Servicio de Público de Empleo de Castilla y León (Ecyl) al que ha tenido acceso Ical, donde se pone de manifiesto el incremento progresivo de las contrataciones en este ámbito, ya que en 2014 fueron 10.950, para pasar a las 12.811 en 2015, las 15.050 de 2016 y, finalmente, las 16.971 que se dieron en 2017..

Por provincias, en el periodo de 2014 a 2017 la mayor variación dentro de las contrataciones se produjo en Ávila, donde pasaron de 674 a 1.164, lo que supuso un 72,7 por ciento; seguida de Zamora, de 628 a 1.076 contratos (71,3 por ciento); Palencia, de 1.306 a 2.193 contratos (67,9 por ciento); Valladolid, de 2.433 a 3.844 contratos (57,9 por ciento); Salamanca, de 1.042 a 1.639 contratos (77,3 por ciento); Segovia, de 603 a 933 contratos (54,7 por ciento); Soria, de 399 a 617 contratos (54,6 por ciento); Burgos, de 1.803 a 2.724 contratos (51,1 por ciento); y León, de 2.062 a 2.781 contratos (34,8 por ciento).

En cuanto a la modalidad, el 39,17 por ciento de los contratos suscritos con discapacitados en la Comunidad fueron eventuales o de circunstancias de la producción, y el 34,66 por ciento de obra o servicio. Sobre el total de contrataciones el 91,8 por ciento lo fueron temporales, y el ocho por ciento restante indefinidas. Si se analiza la evolución en el intervalo 2014-2017, se observa una incremento del 94,10 por ciento en el caso de los contratos indefinidos, y del 52,26 por ciento en los temporales.

Más hombres que mujeres

Por sexos, en Castilla y León, la contratación masculina con discapacitados ascendió en 2017 a un total de 10.284 (2,19 por ciento respecto del total de la Comunidad con y sin discapacidad) y en mujeres hubo 6.687 contratos, (1,48 por ciento respecto del total de contratación femenina general en Castilla y León). En lo que se refiere a la evolución interanual en cuatro años se incrementó la contratación masculina un 50 por ciento y la femenina en un 62,85 por ciento.

En cuanto a la tasa de estabilidad de los discapacitados en Castilla y León, ascendió al 8,14 por ciento en 2017, con más de un punto porcentual sobre la tasa de 2014, y en el intervalo de los últimos cuatro años se registró un ascenso de más de un punto porcentual. Por nivel de formación, un 60% de los contratos realizados con discapacitados (10.317) tienen un nivel de estudios secundarios de educación general y alcanzan el 2,15 por ciento de la contratación en general.

Por sectores, la cifra mayor de contratos con discapacitados se registró en servicios (13.154 contratos), seguido de la industria (2.927), construcción (569) y agricultura (49). La contratación con discapacitados en Castilla y León, representa, respecto a la contratación general en Castilla y León, en el caso de servicios el 1,95 por ciento; en la industria el 1,44 por ciento; en construcción el 1,55 por ciento; y en la agricultura el 0,89 por ciento.

En la comparativa interanual de 2014 a 2017 se observó un incremento generalizado de la contratación en discapacidad en todos los sectores, salvo en construcción, donde disminuyó un 0,34 por ciento. Destacó el incremento de los contratos en la industria con un 49 por ciento, en servicios un 27 por ciento y en el sector agrícola un ocho por ciento.

Por subsectores, el mayor número de contratos con discapacitados se registró en el de las actividades administrativas y servicios auxiliares (3.944 contratos), seguido del de la industria manufacturera y hostelería. Entre 2014 y 2017 la cifra en actividades administrativas y servicios auxiliares subió un 54 por ciento y destacaron la hostelería y la industria manufacturera, con un incremento del 100 por 100 y del 84 por ciento, respectivamente.

Manufactura, limpieza y obra pública

Por ocupación a nivel autonómico, la más contratada con la condición de discapacitado en 2017 fue la de peón de la industria manufacturera, seguida de la de personal de limpieza, oficinas y hoteles, así como la de peón de obras públicas. Mientras tanto, en los últimos cuatro años hubo una mayor incremento de los contratos concertados con discapacitados en las ocupaciones de personal de limpieza y camareros asalariados. Por el contrario se registró un descenso en las ocupaciones de repartidor de publicidad, limpia botas, etc.

Por nacionalidad, el mayor número de contratos que se registraron con discapacitados fue de nacionalidad española y en el intervalo 2014-2017 hubo un incremento del 125 por ciento en el caso de los realizados con extranjeros de fuera de la UE, y del 75 por ciento en el caso de los comunitarios. La mayor parte de las contrataciones en este ámbito procedieron de fuera de la UE encabezadas por los búlgaros, rumanos, marroquíes o dominicanos.

Casi 100.000 en edad de trabajar

El número de hogares de Castilla y León con alguna persona en edad de trabajar con discapacidad era de 86.900, un 8,5 por del total en la Comunidad, y el 5,2 por ciento respecto del total nacional, donde la cifra de domicilios en esta situación alcanzó los 1.696.200 (un 9,2 por ciento en el conjunto de hogares con discapacitados y sin ellos).

De las 91.700 personas con discapacidad en edad de trabajar que se registraban en Castilla y León en 2016, un total de 33.600 son activas (36,7 por ciento) y 58.100 son inactivas (63,3 por ciento).

Por sexo, de las 76.200 personas en edad de trabajar con certificado de discapacidad, el 58 por ciento son hombres (44.200) y el 42 por ciento mujeres (32.000). Por grupo de edad, el 4,7 por ciento (3.600 personas) pertenecen al grupo de 16 a 24 años; el 25,9 por ciento (19.700) al grupo de 25 a 44 años; y el 69,4 por ciento (52.900) al de 45 a 64 años.

El perfil del extranjero discapacitado es un hombre de entre 25 y 45 años que trabaja en el sector servicios en actividades no cualificadas y su nivel formativo es el de estudios secundarios de educación general, con 96 contratos en el año 2017. En la comparativa interanual de cuatro años la contratación se incrementó en el sector de la industria en lo que se refiere a trabajadores discapacitados extranjeros de fuera de la UE y disminuyó por el contrario en el sector agrícola, en lo que se refiere a trabajadores discapacitados extranjeros pertenecientes a la UE.

Centros especiales de empleo

En lo que se refiere a los centros especiales de empleo, que son los que generan más puestos de trabajo para personas con discapacidad, con datos actualizados de final de 2018 en Castilla y León funcionan un total de 225, que han propiciado la inserción en el mercado laboral de 5.541 personas con algún tipo de dispacidad en las nueve provincias dentro del denominado tercer sector, con apoyo de las políticas laborales del Gobierno regional.

El mayor número de centros de este tipo se registra en León, con 69 y 1.500 empleos; seguido de Valldaolid, con 62 centros y 1.800 empleos; Burgos, con 34 centros y 792 empleados; Salamanca, con 18 centros y 519 empleados; Ávila, con 12 centros y 84 empleados; Palencia, con once centros y 442 empleados; Segovia, con diez centros y 187 empleados; Zamora, com seis centros y 135 empleos; y Soria, con tres centros y 82 empleos.

Los centros especiales de empleo pretenden aprovechar la capacidad generadora de puestos de trabajo de la denominada Economía Social, de forma especial para aquellos colectivos que presentan mayores dificultades de inserción en el mercado laboral, tanto por sus características personales como por razón de la zona geográfica en la que habitan. Pretenden ser un medio de integración del mayor número de trabajadores con discapacidad al régimen de trabajo normal.

La totalidad de la plantilla está constituida por trabajadores con discapacidad, sin perjuicio de las plazas que deban ser cubiertas por personas sin discapacidad y que resulten imprescindibles para el desarrollo de la actividad.