Los agentes forestales reclaman un protocolo de seguridad y poder contar con armas

Agentes forestales, durante la concentración. / NB

Un nutrido grupo de profesionales se concentra ante la Junta de Castilla y León en repulsa por la muerte de dos agentes en Cataluña

N. BARRIO León

La repulsa les sacó a la calle, pero tras la problemática de las agresiones a los agentes forestales, existe una realidad que va más allá. Un buen número de profesionales se ha manifestado en la mañana del martes ante la sede de la Junta en León contra los capítulos de violencia vividos en su labor diaria.

En Ponferrada

Con la lectura de un manifiesto, el colectivo reclamó un protocolo de seguridad adaptado «que no se base únicamente en la necesidad de ir en parejas», como señaló Pedro Bécares, delegado sindical de Csif.

El manifiesto

Igualmente pidieron que puedan volver a contar con armas de fuego para su defensa, recibiendo la formación necesaria para su manejo.

Del mismo modo quisieron alzar la voz contra la movilidad a la que están sometidos. «En ocasiones mueven a los agentes a otras comarcas que no son las suyas y que no conocen igual de bien que las propias porque los números no son los suficientes», señaló Inés González, del sindicato UGT.

Bécares señaló en este sentido que «lo que se propone es llegar a 900 en toda la Comunidad, cuando ahora hay menos de 800». La provincia cuenta con 135 agentes, necesitándose cerca de treinta más.

Una concentración para lamentar la muerte de dos compañeros pero a su vez para poner el foco en una realidad de franca desprotección.

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