El Ayuntamiento de León sacará a licitación las siete cámaras de vigilancia que controlarán Ordoño II por 50.000 euros

Una de las cámaras de control de acceso al centro.

El sistema tendrá inicialmente siete cámaras, descartándose la instalación de bolardos y sancionará a los vehículos que no tengan autorización, limitándose a residentes, carga y descarta, vehículos eléctricos para acceder al punto de carga, vehículos sanitarios y transporte urbano

A. Cubillas
A. CUBILLASLeón

Es, sin duda, la medida más visible y también más polémica del socialista José Antonio Diez como alcalde de León capital. A finales de agosto, el Ayuntamiento daba luz verde a la semipeatonalización de Ordoño II, dando por cumplido uno de sus compromisos electorales y despertando las críticas de la oposición por la «improvisación» de su medida.

Una medida que tiene defensores y detractores a partes iguales pero que, a excepción de la confusión de los primeros días, ha estado marcada por la normalidad en el entorno aunque bajo la opinión conjunta de la ciudadanía de la necesidad de dotar a Ordoño II de una apariencia urbana y peatonal.

Una reurbanización que, el equipo de gobierno prevé acometer de cara al próximo ejercicio, con la previsión de incluir una partida en los nuevos presupuestos. Lo que si instalará el nuevo equipo de gobierno antes de que finalice el año será el control de acceso.

Y para ello, el Ayuntamiento de León sacará a licitación la próxima semana la instalación de un sistema de cámaras de vigilancia similar al que ya funciona en el casco histórico de la capital leonesa, con un presupuesto de 50.000 euros.

Inicialmente, el control de acceso contará con siete cámaras de seguridad descartándose la instalación de bolardos. Cámaras que,aunque nacen con el fin de control, sancionarán a aquellos vehículos que no tengan autorización para acceder a la principal arteria de la capital leonesa.

Un control que, tal y como informa en el bando municipal, no estarán sometidos los residentes así como el transporte urbano, los vehículos de carga y descarga, los vehículos eléctricos que podrán acceder al punto de carga así como los vehículos sanitarios.

Reurbanización

Un control que reducirá a mínimos el tráfico en Ordoño II y que será el paso previo a esa reurbanización del vial, que pasará por la nivelación de las aceras y la calzada para lograr una superficie uniforme a toda la avenida como primera medida.

El reto final, ganar cada vez más espacio para el peatón y dotar vida a Ordoño II, impulsando eventos, encuentros y actividades ciudadanas «que den valor al espacio ganado».