«Aquella tarde de manifestación fue la hostia»

En las palabras de Carolina Suárez, delegada sindical de UGT en León, se desprende el peso social y político de aquella convocatoria feminista, a la que acudió «con mucha alegría». Ahora toca volver a salir «con mucha más fuerza»

Carolina Suárez posa a las puertas de UGT León con la foto que Peio le hizo el pasado 8M. / Sandra Santos
Nacho Barrio
NACHO BARRIOLeón

En la sede de la Unión General de Trabajadores de León ya preparan todo para el viernes. El edificio del chaflán de la Gran Vía de San Marcos con Roa de la Vega es fiel al ir y venir de personas que pasan cada día por el sindicato, pero las banderas moradas y los carteles hacen que el escenario cambie. «Estamos ya con la pancarta y todo lo demás», comenta Karol, delegada sindical de UGT. Junto a su mesa, el cartel que imitando a una señal de prohibido reza aquello de 'hasta el ovario de tanto escapulario', con el que fue retratada por Peio García, fotógrafo de la Agencia Ical. Es una de las imágenes que pintan aquel 8M en León capital.

Ocho mujeres para el 8M

«Fue un día muy emocionante, quedamos todas para poder salir a las calles y realizar el piquete, ir a los comercios y dar un poco de visibilidad», rememora Carolina Suárez, echando la vista atrás.

Eso sí, lo mejor estaba por llegar. «Por la tarde la manifestación fue la hostia, lo vivimos con mucha unión, con mucha alegría y la pena es que ese día no fuera todos los días», explica la delegada sindical.

Carolina Suárez.
Carolina Suárez.

De hecho, ese peso del sindicalismo se muestra en sus palabras. El feminismo se topa de bruces con una realidad marcada por la política. «Pensamos que se estaba avanzando, pero ahora están surgiendo una serie de partidos ante los que hay que estar unidas para lo que se nos viene».

Los recuerdos vuelven a la cabeza cuando sostiene aquella foto de Peio. «Volvemos con mucha ilusión y con mucha más fuerza, esta vez se nos tiene que oír y tenemos que estar en la calle, todas a una», concluye.