Castilla y León se financia en los mercados en 2016 a «niveles equivalentes al Tesoro Público» con intereses medios por debajo del 1%

Castilla y León se financia en los mercados en 2016 a «niveles equivalentes al Tesoro Público» con intereses medios por debajo del 1%

La autonomía efectuó cuatro emisiones de deuda y contrató ocho préstamos con cargo a las autorizaciones del año por 1.242,36 millones

ICALleón

La buena situación de acceso a los mercados financieros de Castilla y León durante 2016, permitió a la Comunidad, renunciar a acudir a los mecanismos extraordinarios de financiación del Gobierno y cubrir sus necesidades de fondos de forma autónoma a través de agentes privados mediante préstamos y emisiones de deuda a largo plazo con tipos en niveles equivalentes al Tesoro Público, destacaron a Ical, fuentes de la Consejería de Economía y Hacienda.

Y es que el departamento que dirige Pilar del Olmo colocó sus operaciones financiaras a un tipo de interés medio del 0,921 por ciento; con una vida media de 8,47 años. En concreto, efectuó emisiones de deuda y contrató préstamos por 1.242,36 millones de euros, dentro de las autorizaciones del Gobierno para el ejercicio.

La información facilitada a Ical, por la Consejería de Economía y Hacienda, que renunció al Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) ante las restricciones que suponía beneficiarse de estas partidas, indica que la Comunidad hizo cuatro emisiones de deuda por 740 millones de euros; y suscribió ocho préstamos, por un montante global de 502,36 millones.

La Junta ya tenía cubierto en mayo el 40 por ciento de las partidas recogidas en los presupuestos de 2016 con la emisión de 400 millones, la primera en dos años, colocada con el menor interés en la historia financiera de la Comunidad a través de las entidades BBVA, Santander, Caixabank, Bankia y HSBC. Esa partida de deuda pública se cerró el 25 de mayo y se formalizó el 3 de junio, a un interés del 0,70 por ciento -inferior al 0,78 del segundo trimestre de este año del Fondo de Liquidez Autonómica- y cinco años. La segunda emisión, colocada por HSBC y BBVA, por 44 millones a 15 años; y la tercera (Santander, Bankia y BBVA) de 246 millones a diez, se formalizaron el 13 de octubre; mientras que la cuarta (Cecabank), por 50 millones a cuatro años, se firmó el 24 de noviembre.

En cuanto a los préstamos, el prime se suscribió con el Banco de Desarrollo del Consejo de Europa, el 22 de julio, por 80 millones, a 20 años; y el segundo, el 26 de ese mes, con el banco Europeo de Inversiones, por 130 millones a 25. El resto de préstamos fueron bilaterales, y dos de ellos se firmaron el 23 de junio, por 110 y 25 millones, a diez y seis años, en cada caso. Asimismo, el 30 de junio, la Junta suscribió otras tres operaciones a diez años, una el 30 de junio por 80 millones de euros; otra el 18 de noviembre, por diez millones; y una más por esa última cantidad el 18 del penúltimo mes del ejercicio. Por último, firmó un préstamo el 25 de noviembre, por 57,36 millones, a cinco años.

El aval de Moodys

Cabe recordar que un informe de Moodys, que se conoció a finales de mayo, aseguraba que Castilla y León, Madrid y País Vasco serían las únicas autonomías españolas que tendrían acceso a los mercados financieros hasta 2018 mientras que el Gobierno central debería seguir prestando al resto de comunidades para poder financiarse. La consejera del ramo valoró entonces la información como una noticia muy importante que reflejaba la solvencia financiera de Castilla y León, así como la confianza de los inversores en las cuentas de la Comunidad.

El Ejecutivo autonómico cifró en sus presupuestos para 2016, las operaciones financieras por déficit y vencimientos (reposición) en 1.042 millones de euros. A la cuantía presupuestada, hay que sumar la necesidad de financiación del déficit excesivo de 2015, que se situó en 340 millones, para pagar las facturas pendientes a proveedores.

Castilla y León solicitó al Ministerio de Hacienda a comienzos del ejercicio todas las autorizaciones de endeudamiento para 2016, con la intención de tener todos los trámites formalizados si decidía finalmente no acudir al Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), como así fue, y poder salir en cualquier momento a los mercados, con los que pudo financiarse sin problemas.