Corbyn tienta a May con un acuerdo y un suicidio

Theresa May y Jeremy Corbyn./AFP/Reuters
Theresa May y Jeremy Corbyn. / AFP/Reuters

El laborista dice que la líder británica se interesó por los detalles de su 'brexit', que rompería a los 'tories'

IÑIGO GURRUCHAGACorresponsal en Londres (Reino Unido)

Theresa May y el líder de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn, se han reunido durante 45 minutos y han conversado sobre la posibilidad de un entendimiento que permita resolver el atasco sobre el 'brexit', después de que May lograra el martes el apoyo de diputados conservadores, unionistas norirlandeses y nueve laboristas para negociar con la UE alternativas al Acuerdo de Salida.

Según el portavoz de Corbyn, May mostró interés por los detalles de las propuestas laboristas: un acuerdo con la UE basado en una amplia unión aduanera y en un «fuerte» pacto sobre el mercado común, que tendría que garantizar la participación británica en la discusión comunitaria sobre nuevas regulaciones o acuerdos comerciales. Y habrá nuevas reuniones.

El líder laborista cree que el resto de la UE aceptaría una rápida negociación de los términos de un 'brexit' con menor trastorno en el comercio, que exigiría la posible renuncia a líneas rojas establecidas por May: fin del libre movimiento de personas y de la jurisdicción del Tribunal de Justicia Europeo. Y cree también que un acuerdo de este tipo contaría con el apoyo de la mayoría en la Cámara de los Comunes.

Los movimientos laboristas en las últimas horas revelan la estrategia de su liderazgo para atrapar a May y avalar ante sus electores que votaron 'out' que está comprometido con lograrlo. El presidente del sindicato más fuerte, Len McCluskey, valedor de Corbyn, se entrevistó con May la pasada semana y es un defensor tenaz de la idea de que los laboristas tienen que descartar una nueva consulta.

Malas compañías

En la sesión parlamentaria del martes, más laboristas votaron contra las enmiendas que proponían el aplazamiento del 'brexit', con una laborista encabezándola, o votaciones en la Cámara para medir el apoyo a diferentes alternativas, que los que respaldaron la de un conservador que ofreció a May la unidad de su grupo para reabrir la negociación con Bruselas por dos semanas.

Miembros del Gabinete en la Sombra, que controla al Gobierno desde la oposición, se abstuvieron en las votaciones de las enmiendas derrotadas. Pero la disciplina laboristas fue mayor cuando se votó una enmienda no vinculante que descarta una salida sin acuerdo. Nada más aprobada, Corbyn dijo a May que estaba dispuesto a reunirse, tras rechazarlo antes porque la primera ministra no la descartaba.

Corbyn no invitó a su responsable del 'brexit', Keir Starmer, insistente sobre un nuevo referéndum, a acompañarlo en el encuentro con May. En su lugar fue el presunto artífice de los votos de la víspera, el jefe de la disciplina del grupo parlamentario, el veterano Nick Brown. Mientras los medios saludaban la victoria de May, Corbyn quizás había logrado un triunfo más discreto y consistente.

Si la UE e Irlanda mantienen su firmeza sobre el Acuerdo de Salida, May regresará al Parlamento con nada que vender. Para evitar una salida sin acuerdo- y posibles elecciones- tendría que pactar con los laboristas de Corbyn. La mayoría en el Parlamento y firmar un 'brexit' ordenado antes de su prometida renuncia al liderazgo son los premios. El precio es quebrar al Partido Conservador.

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