Kurz pone fin al experimento con los ultras austriacos

El presidente austríaco, Alexander Van der Bellen./REUTERS
El presidente austríaco, Alexander Van der Bellen. / REUTERS

El canciller no aclaró si los ministros del FPOE continuarán en el cargo hasta los comicios de septiembre y si sustituirá a Strache por otro correligionario

JUAN CARLOS BARRENABerlín (Alemania)

Austria necesita un nuevo comienzo y una profunda renovación política para que el pueblo recupere la confianza en la clase dirigente. Así se expresó este domingo el presidente de la república alpina, Alexander van der Bellen, después de entrevistarse con el canciller federal, Sebastian Kurz, tras el escándalo político y la crisis gubernamental que han sacudido al país. «Soy favorable a la celebración de elecciones anticipadas a comienzos de septiembre», señaló van der Bellen un día después de que el conservador Kurz rompiera el sábado la coalición con los ultras del Partido Liberal Austríaco (FPOE). La Cámara baja deberá resolver ahora la fecha tras el acuerdo entre el presidente y el jefe de gobierno.

La decisión de Kurz de acabar con la alianza gubernamental es un paso consecuente tras la publicación este viernes de un vídeo rodado con cámara oculta en una villa en Ibiza en el que puede verse al presidente del FPOE, Hans Cristian Strache, en julio de 2017 y poco antes de las legislativas ofreciendo a una presunta oligarca rusa, entre otras cosas, jugosos contratos del estado a cambio de ayuda financiera para su campaña electoral. Tras la publicación de las imágenes por medios alemanes, Strache anunció su dimisión como vicecanciller federal y presidente del FPOE en un intento de salvar la participación de su partido en el legislativo de Viena. Sin éxito. La alianza entre el Partido Popular Austriaco (OEVP) y los populistas sucumbía tras solo 18 meses de gobierno compartido.

Tras su encuentro con el presidente, Kurz subrayó que hasta los comicios el país necesita máxima estabilidad, para lo que anunció conversaciones con las distintas formaciones representadas en el Parlamento federal. Sin embargo, ni el canciller federal ni van der Bellen aclararon si hasta la cita electoral los ministros del FPOE continuarán en el gabinete ni si Strache será sucedido por algún correligionario. Cabe la posibilidad de que el equipo populista en el ejecutivo sea reemplazado por un grupo de tecnócratas elegidos por el presidente federal, señaló la televisión pública ORF. Lo que si dejó claro Kurz es que se investigará el origen del polémico vídeo y las consecuencias jurídicas que pudieran tener las declaraciones hechas por Strache en el mismo.

Tanto el rotativo muniqués 'Süddeutsche Zeitung' como el semanario alemán 'Der Spiegel', que recibieron y difundieron en exclusiva las imágenes, se escudan en la libertad de prensa y el secreto profesional para no revelar la procedencia de las más de seis horas de grabación comprometedoras para el líder del partido fundado en 1956 por oficiales de las SS nazis. Ambos medios negaron tajantemente haber hecho pública la grabación para influir en las elecciones al Parlamento Europeo en una semana. «Recibimos el vídeo este mes y tardamos un tiempo en verificarlo. Cuando estuvimos seguros de que es auténtico decidimos publicarlo», dijo Wolf Wiedmann-Schmidt, periodista de investigación de 'Der Spiegel', quien comentó que varios peritos independientes analizaron minuciosamente las imágenes antes de darlas por buenas.

El canciller federal austríaco tardó más de 24 horas en reaccionar tras el estallido del escándalo y cuando apareció ante las cámaras no sorprendió a nadie al anunciar el fín del experimento gubernamental con los populistas. Pese a su juventud -Sebastian Kurz solo tiene 32 años-, es un político muy reflexivo y nada impulsivo. Fuentes de su partido señalaron que al líder conservador le molestó sobremanera la traición de Strache y su lugarteniente Johannes Gudenus, que también aparece en el vídeo. Ambos sabían al menos desde el miércoles pasado que los dos medios alemanes publicarían el viernes el vídeo. Fueron contactados por los periodistas para conocer sus versiones de los hechos y no dijeron nada a Kurz, que se vio inesperadamente atropellado por el escándalo.

Sebastian Kurz ya ha anunciado su voluntad de continuar al frente del gobierno tras los comicios próximos. Nadie duda de que puede llevar de nuevo a su partido a la victoria. Por mucho que el FPOE renueve su equipo dirigente, el líder conservador no tiene intención de repetir alianza con los populistas, de los que se ha distanciado ya el máximo posible. Y sabe que el pueblo rechazará una nueva gran coalición con los socialdemócratas. Su esperanza es arrebatar a los ultranacionalistas el máximo posible de votos para alcanzar una mayoría que le permita gobernar, a poder ser en solitario o en coalición con uno de los pequeños partidos austríacos.

Más información

Temas

Austria