El marido de la exministra calificada de «orangután» por la Liga ficha por ese partido

La exministra italiana de Integración, Cecile Kyenge, en una imagen de archivo. /REUTERS
La exministra italiana de Integración, Cecile Kyenge, en una imagen de archivo. / REUTERS

Domenico Grispino será candidato en las municipales de la formación de Salvini, que dedicó insultos racistas a su esposa, Cécile Kyenge, de origen congoleño

DARÍO MENORCorresponsal. Roma

Hay varias alternativas cuando un familiar de primer grado recibe un insulto racista. Puedes intentar quitarle hierro al asunto, acompañarle a presentar una denuncia o responder con un exabrupto al agresor. Domenico Grispino, marido de la exministra italiana de Integración y actual eurodiputada del Partido Democrático (PD) Cécile Kyenge, ha demostrado que también existe otra opción: sumarse al coro de los racistas. Aunque Kyenge, originaria de la República Democrática del Congo, fue comparada con un «orangután» en 2013 por el senador de la Liga Roberto Calderoli, Grispino ha decidido unirse a este partido. Se presentará en las listas de la formación ultraderechista en las elecciones municipales de la próxima primavera en Castelfranco Emilia, una localidad de la región de Emilia-Romaña (norte del país). Justificó su decisión en una entrevista en Radio24 explicando que «se lo habían pedido» los chicos de la Liga de su pueblo, que son «unas personas decentes».

La sorprendente entrada en política de Grispino, un tipo tosco y poco ducho en palabras, se produce menos de un mes después de que llegara la condena a 18 meses de cárcel a Calderoli por los insultos racistas que dedicó durante un acto electoral en 2013 a la entonces ministra de Integración. «Amo los animales, los osos y los lobos, como se sabe, pero cuando veo las imágenes de Kyenge no puedo dejar de pensar, aunque no digo que lo sea, en los rasgos de un orangután», comentó el viejo dirigente de la Liga, que se libró de ingresar en prisión porque la pena quedó suspendida. Aquella pelea provocó una serie de denuncias cruzadas en la que se vio implicada la propia Kyenge, a la que la formación liderada hoy por Matteo Salvini llevó a los tribunales por haberla calificada de «racista».

«Hay estúpidos en todos lados. A mi esposa le cuesta olvidarlo porque tiene escolta desde hace años, pero yo, ¿qué puedo hacer? No puedo lanzarles un guante de desafío ni liarme a golpes con ellos en un gimnasio», se justificó Grispino en 'La Repubblica'. El nuevo fichaje de la Liga no escatimó elogios para Salvini, que aunque no ha cometido imprudencias verbales como la de Calderoli, sí que es experto en deshumanizar a los inmigrantes. De las barcas con las que cruzan el Mediterráneo Central camino de Europa suele decir que van cargadas de «carne humana». «Está consiguiendo despertar a Europa. Es una máquina de guerra para conseguir consensos», dijo del líder de la Liga Grispino.

A su esposa la polvareda que ha levantado este asunto le ha obligado a emitir un comunicado en el que defiende que puede «presentarse con quien quiera», pero deja claro que la relación entre ambos ha quedado inevitablemente rota. «La única novedad es el hecho de que se está finalmente acercando la fecha de la vista ante el juez para poner fin a nuestro matrimonio; una vista que pedí yo misma hace meses». Pese a este revés personal, Kyenge piensa seguir luchando «contra la exclusión y la xenofobia, promoviendo la inclusión social y la cohesión en Italia».

Salvini cierra el mayor centro de acogida para inmigrantes de Europa

El centro de acogida para solicitantes de asilo de Mineo, situado en la provincia siciliana de Catania, tiene los días contados. Es una víctima más de la polémica ley de seguridad del ministro del Interior y líder de la Liga, Matteo Salvini, que deja en el limbo a buena parte de los inmigrantes llegados a Italia aunque cuenten con un permiso de residencia. Les expulsa de las infraestructuras que hasta ahora albergaban a estas personas como una forma de protección temporánea y deja a muchos directamente en la calle. La clausura del centro de Mineo, considerado el más populoso de Europa porque llegó a acoger a alrededor de 3.000 personas, tiene un fuerte valor simbólico en Italia. Se espera que este jueves lo abandonen 50 solicitantes de asilo a consecuencia de la 'ley Salvini'. Le seguirán otro centenar durante este mes hasta vaciarlo por completo antes del verano de los 1.200 residentes que tiene en la actualidad. El anuncio del cierre técnico podría llegar mañana. Antes que al centro de Mineo le tocó el turno al que está situado en Castelnuovo di Porto, a las afueras de Roma. Allí vivían 500 inmigrantes que fueron desalojadas progresivamente desde el pasado 23 de enero.

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